• Regístrate
Estás leyendo: Artesanías para sobrevivir
Comparte esta noticia

Artesanías para sobrevivir

Don Pablo convierte pequeñas hormas en botas vaqueras y zapatos que vende como recuerdos de León
1 / 2
Publicidad
Publicidad

Don Pablo Ramírez lleva gran parte de su vida realizando pequeñas botas vaqueras y zapatos que vende como recuerdos de León, lo que ya se convirtió en una tradición de la ciudad.

Mientras don Pablo acomoda sus herramientas sobre una mesa, junto con pegamento y varias hormas para elegir qué diseño elaborará, se sienta en un pequeño espacio de su casa para iniciar su trabajo y darle forma a lo que en un inicio solo es una horma y termina convirtiéndolo en una bota o un zapato miniatura con la leyenda de "Recuerdo de León, Gto.".

Pese a su avanzada edad, don Pablo día con día labora para vender su producto fuera de la ciudad de León debido a las pocas oportunidades y posibilidades que él tiene.

Tiene alrededor de 40 años realizando estos productos con la finalidad de sacar a su familia adelante confiesa que la situación es complicada en la ciudad zapatera y que pese a que realiza producto de León y para el mundo es complicado entrar en el mercado por su situación económica, es por ello que él realiza el producto y lo vende por mayoreo a gente de México, quien se encarga de su distribución.

Cada artículo que vende cuenta con detalles que con cuidado agrega a cada producto y lo hacen ver real, como las agujetas, suela e incluso simula la piel de animales.

"La situación es complicada, siempre que busqué la oportunidad en la ciudad me ponían trabas y yo no soy de dinero para estar dando mordidas, muy apenas si vendo, sale pa' pasar el día, tengo gente que depende de mí", dijo Don Pablo quien mientras platicaba terminaba de pegar una pequeña bota.

"Desde niño veía a mi papá y me gustaba ayudarle, no estudié, sin embargo trato de ver las cosas bonitas, me gusta que vean lo que se hace en la ciudad y pues esta es una manera de permanecer siento yo, porque pues yo sí disfruto lo que hago, aunque me gustaría vender aquí mi producto pero pues no se puede", dijo.

Don Pablo quien con delicadeza inicia el corte y armado del producto para después pegar y dejarlo reposar, explica que por el día logra hacer 200 zapatos sin parar y que cada zapato él lo vende en 10 pesos. pese a que no todos los días vende, asegura que ha sabido sacar a su familia adelante algunas ocasiones con apoyo de sus hijos.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.