Alrededor de 85 por ciento de las empresas en el país y en estados como Puebla carecen de esquemas que permitan garantizar la salud psicológica de sus trabajadores e impactar en el bienestar de la sociedad.
Lo anterior lo reveló Xóchitl Velasco López, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), quien advirtió que el estrés es un problema “silencioso” que aumenta al interior de las empresas y que termina impactando en la calidad de vida de las personas.
Durante la mesa de análisis “¡Cómo el psicólogo contribuye al bienestar laboral de la persona?”, Velasco López resaltó la importancia de que las empresas brinden capacitación a sus trabajadores para que puedan enfrentar momentos complicados y logren desarrollar la resiliencia.
Por su parte, Fernando Zepeda Herrera, profesor de la Maestría en Psicología del Trabajo y las Organizaciones de la Upaep, llamó a las empresas en Puebla a cuidar la salud psicoemocional de sus trabajadores y colaboradores.
“Para proteger la salud psicoemocional del trabajador, se debe cuidar el balance trabajo-familia. Las empresas que se enorgullecen de que la gente nunca sale a sus horas y se queda trabajando largas jornadas, se tiene que acabar, porque ya no hay balance y genera estrés; y el segundo elemento que debe cuidar el empresario es la capacidad de sus trabajadores de ser resilientes. Esto quiere decir que, ante los problemas y dificultades, los trabajadores tengan la posibilidad de recuperar sus recursos personales para poder enfrentar la situación del propio trabajo”, comentó.
Resaltó que, para octubre de este año, en México entrará en vigor la nueva norma en la que se establece que los empresarios se tienen que responsabilizar de la salud psicológica de sus colaboradores, lo que representará una nueva cultura en las organizaciones.
“Las empresas y las organizaciones deben ser más sensibles. Si los empresarios y la sociedad misma, no se vuelven sensibles ante el derecho de la salud psicológica, entonces, comenzaremos a tener problemas en las organizaciones y tendremos empresarios que se sentirán sorprendidos sobre su responsabilidad para que los trabajadores no se angustien”, apuntó.
Zepeda Herrera aseguró que la salud tanto psicológica como emocional de los trabajadores impacta de manera directa en la productividad de las empresas y aquellas en donde impere el estrés, los resultados serán negativos.
“Mucho de lo que sufre el trabajador se presenta porque tiene necesidades personales y familiares que quiere atender, alguna junta de padres de familia, pero no la dejan salir del trabajo. Otra cuestión es el sueldo. El trabajador tiene cierto ingreso y en casa le están diciendo que con lo que se gana, no alcanza”, comentó.
El especialista propuso impulsar ambientes positivos de trabajo en donde el colaborador se lleve bien con su jefe y con sus compañeros, es decir, que las relaciones interpersonales sean constructivas; y, al mismo tiempo, mejorar sus procesos de trabajo.
“Equipos de trabajo conflictivos en donde no se llevan, no se hablan, no funcionan para generar bienestar. Jefes prepotentes, tampoco funcionan. Todas las relaciones deben ser propositivas y constructivas. Por otra parte, la burocracia, también, es fuente de estrés porque el trabajador siente que pierde el tiempo es elementos que pueden solucionarse con tecnología”, detalló.
MITM