Hoteleros, restauranteros, taxistas, vendedores ambulantes y cientos de propietarios de inmuebles que alquilaban cuartos a los petroleros han sido aplastados por el subibaja de la oferta y la demanda: los trabajadores que —literalmente— derramaban dinero en Carmen ya no tienen empleo aquí, así que muchos se han ido. Ya casi no hay a quién venderle, a quién hospedar, a quién alimentar. Algunos de esos comerciantes decidieron abandonar también la isla, el resto vive con 30% del ingreso que solía tener pero gastando lo mismo, y Carmen es una ciudad muy cara. Muchos ya se vieron obligados a bajar sus precios a la mitad, o menos, pagando lo mismo por la luz, el agua, y ahora más por la gasolina.
Ciudad del Carmen despierta del sueño petrolero
Un puerto lleno de barcos flotando en el Golfo de México espera que la petrolera estatal Pemex les dé un contrato para volver a la acción.
Ciudad de México /