Los trabajos de reconstrucción para atender los daños que dejó la llamada "vaguada monzónica", en octubre del 2025, serán supervisados desde este 21 de julio hasta el próximo mes de septiembre, aseguró el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar.
Derivado de estos trabajos, reconoció el mandatario estatal, no sólo tendrán garantía del uso de recursos públicos, por más de ocho mil 115 millones de pesos, sino también de las necesidades adicionales para garantizar los servicios y movilidad de los pobladores de los 28 municipios más dañados por las lluvias.
Uno de estos casos, detalló, es la carretera estatal de acceso al municipio de Pisaflores, donde actualmente se mantiene riesgo e incidencia de deslave de materiales que impiden la circulación de vehículos, por lo cual desde el gobierno estatal ya preparan acciones puntuales para mitigar esta situación.
"El camino presenta derrumbes, por ello se van a tomar medidas adicionales; aún hay rocas que están peligrosamente ahí, se va a trabajar directamente con el Servicio Geológico Mexicano (SGM), vamos a construir muros de contención y las acciones de pavimentación para atender esta vialidad", sentenció.
Igualmente, Menchaca Salazar recordó los trabajos coordinados con la presidencia municipal para atender los deslaves y derrumbes en esta carretera estatal, pues en conjunto con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (SIPDUS), cuentan con un presupuesto de más de 160 millones de pesos para ejecutar esta y otras intervenciones más para mitigar el impacto de las lluvias del 2025.
Por ello, reiteró Julio Menchaca, desde este 21 de julio hasta el mes de septiembre recorrerá los 28 municipios afectados con la finalidad de vigilar y supervisar la inversión en caminos, y en su caso detectar acciones adicionales que requieran para retomar sus actividades diarias en las mejores condiciones, mismas que perdieron nueve meses atrás.
Finalmente, el gobernador de Hidalgo reiteró el apoyo no sólo desde el gobierno estatal sino también federal, a través de diferentes acciones puntuales; así también, las dificultades para obtener los resultados deseados debido a las condiciones climáticas que no sólo frenan los trabajos, sino también dañan los caminos y pasos provisionales habilitados hasta el momento en algunos puntos de la entidad, mismos que requieren una inversión adicional para operar nuevamente.