La diputada Montce Hernández presentó en el Congreso local una iniciativa para reconocer jurídicamente el embarazo infantil como un tipo específico de violencia de género y como una forma de tortura en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
En Hidalgo, 82 niñas de entre 10 y 14 años se convirtieron en madres. Tan solo en 2024 se registraron mil 625 nacimientos de madres entre 10 y 17 años. La tasa fue de 6.9 nacimientos por cada mil mujeres en ese rango de edad.
“Cuando hablamos de niñas de 10, 11 o 12 años embarazadas, no hablamos de estadísticas comparativas. Hablamos de violencia”, dijo la diputada.
Señaló que se han documentado casos de niñas de apenas 11 años siendo madres y diferencias de edad extremas entre adolescentes y los hombres que las embarazaron, al incluir un caso en el que una joven de 16 años tuvo un hijo con un hombre de 85 años, una brecha de 69 años.
La diputada subrayó que el 44.1 por ciento de las mujeres en Hidalgo experimentó algún tipo de violencia durante su infancia y el 70.6 por ciento de las mujeres de 15 años o más ha vivido alguna situación de violencia a lo largo de su vida.
En 2021, 361 niñas de entre 10 y 14 años fueron atendidas en unidades de salud por violencia física, psicológica o sexual. Ese mismo año hubo 490 egresos hospitalarios en niñas de ese rango de edad; de ellos, 145, casi el 30 por ciento, fueron por causas obstétricas.
La legisladora destacó que se estima que el 93.2 por ciento de los delitos no se denuncian, cifra que en querellas sexuales alcanza el 97.3 por ciento. Además, no se registraron indagatorias por abuso sexual en niñas de 10 a 14 años en los Centros de Procuración de Justicia Estatal.
Por tanto, la iniciativa propone adicionar la fracción VII Bis al artículo 5 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para Hidalgo, con tal de establecer que el embarazo en niñas menores de 15 años se presume como resultado de violencia sexual y se reconoce como una forma de tortura, dado que en la infancia no existe consentimiento legal.
“El embarazo infantil no puede entenderse como un simple evento biológico ni como una casualidad. Es violencia sexual, es abuso de poder y es una forma extrema de desigualdad contra las niñas”, enfatizó.
La legisladora señaló que esta reforma no es un cambio de redacción en la ley, sino que en Hidalgo no se puede seguir llamando “embarazo temprano” a lo que en realidad es violencia contra niñas.