Regidores de la Asamblea Municipal de Tula de Allende, Hidalgo, protagonizaron una airada discusión durante una sesión de Cabildo por la presunta entrega de “sobres amarillos”, en la que incurriría el ayuntamiento local a manera de sobornos y compra de voluntades.
Los señalamientos salpicaron al presidente municipal, Christian Evanivaldo Martínez, y a la síndica hacendaria, Karla María Hernández Cortés, quienes evadieron responder a las acusaciones en su contra.
Todo inició por un llamado del regidor independiente Noé Paredes, quien reclamó a sus compañeros el solo levantar el dedo y permitir presuntas irregularidades a cambio de recibir sobres amarillos.
Esto provocó la reacción del regidor Alfonso Rodríguez, quien exigió que se muestren pruebas de los señalamientos y también calificó de mentirosa a la regidora Karina Chiapa, quien respondió que ella fue una de las personas a las que se les ofrecieron sobres amarillos.
La regidora fue más allá y señaló directamente a la síndica hacendaria de haber actuado a petición del titular de la presidencia municipal para entregarle el recurso, mismo que, dijo, rechazó.
Pese a las alusiones, ni el alcalde ni la síndica hacendaria negaron los dichos de la regidora. Hasta el momento, el ayuntamiento no ha emitido algún pronunciamiento oficial.