Mientras se reporta una caída sostenida de los homicidios dolosos en México, las unidades médicas reportaron a la Secretaría de Salud que atendieron a 9 mil 531 personas lesionadas por proyectil de arma de fuego durante 2025, una cifra 50.5 por ciento superior a la registrada en 2017, cuando se contabilizaron 6 mil 333 casos.
Los datos muestran que, tras la reducción observada durante la pandemia de covid-19, las lesiones asociadas con violencia armada registraron un repunte sostenido que alcanzó su punto más alto en 2024.
La información proviene del Sistema de Información en Salud de la Secretaría de Salud, específicamente de la estadística nacional de lesiones por agente de la lesión correspondiente al periodo 2017-2025.
Repunte tras la pandemia
La evolución de los registros permite observar tres momentos distintos. Entre 2017 y 2019, las lesiones por proyectil de arma de fuego se mantuvieron relativamente estables, con cifras que oscilaron entre 6 mil 333 y 6 mil 900 casos anuales.
En 2020 se produjo una disminución de hasta 5 mil 967 personas lesionadas, fenómeno que coincide con la reducción general de la movilidad y la actividad social durante la emergencia sanitaria.
Sin embargo, a partir de 2021 comenzó una tendencia ascendente que se aceleró en los años posteriores. En 2021 se registraron 6 mil 773 casos; en 2022 la cifra aumentó a 6 mil 837; en 2023 alcanzó 7 mil 921 y, para 2024, llegó a 9 mil 796 personas lesionadas por arma de fuego, el nivel más alto de toda la serie disponible.
Aunque en 2025 se observa una ligera disminución a 9 mil 531 casos, el volumen de personas atendidas permanece muy por encima de los niveles registrados antes de 2023.
En términos absolutos, el sistema de salud atendió a 3 mil 198 lesionados más por proyectil de arma de fuego en 2025 que en 2017. Esto significa que, en promedio, durante el último año de la serie fueron atendidas más de 26 personas lesionadas por arma de fuego cada día en hospitales y unidades médicas del país.
Guanajuato y Edomex concentran los casos
Los datos también muestran que la violencia armada que llega a los servicios de salud se concentra en un número reducido de entidades federativas. En 2025, Guanajuato encabezó la estadística nacional con 2 mil 014 lesionados por proyectil de arma de fuego.
Le siguieron Estado de México, con mil 161 casos; Tabasco, con 686; Puebla, con 629; Ciudad de México, con 444; Sonora, con 391; Michoacán, con 382; Baja California, con 364; Sinaloa, con 343, y Veracruz, con 330.
En conjunto, estas entidades concentraron alrededor de dos terceras partes de todas las personas lesionadas por arma de fuego registradas por la Secretaría de Salud durante ese año.
Guanajuato destaca por la magnitud de sus registros. En 2017, la entidad reportó mil 209 personas lesionadas por arma de fuego. Para 2025, la cifra aumentó a 2 mil 14 casos, un crecimiento de 66.6 por ciento. Esto significa que uno de cada cinco lesionados por proyectil de arma de fuego atendidos en México durante 2025 correspondió a esta entidad.
El segundo caso más relevante es el Estado de México. Mientras que en 2017 registró 371 lesionados, para 2025 la cifra ascendió a mil 161. El incremento absoluto fue de 790 casos, uno de los mayores observados en el país. El crecimiento porcentual alcanzó 213 por ciento, lo que convirtió a la entidad mexiquense en uno de los principales motores del aumento nacional.
Tabasco ocupa el tercer lugar nacional con 686 casos en 2025. La entidad pasó de 427 lesionados en 2017 a 686 ocho años después, un incremento cercano a 61 por ciento. Puebla también mostró una expansión importante al pasar de 284 personas lesionadas en 2017 a 629 en 2025, lo que representa un aumento de 121 por ciento.
Cambia mapa de la violencia
La información revela, además, una reconfiguración territorial de la violencia armada que llega a los hospitales. En 2017, después de Guanajuato, las entidades con más lesionados eran Ciudad de México y Michoacán.
Para 2025, el segundo lugar ya era ocupado por el Estado de México, mientras que Puebla y Tabasco desplazaron a otros estados históricamente asociados con altos niveles de violencia.
Otro elemento relevante es la identificación de las entidades con mayor crecimiento durante el periodo analizado. Más allá de los estados que concentran el mayor número de casos, existen territorios donde el incremento porcentual ha sido particularmente acelerado.
Jalisco registró el crecimiento relativo más elevado de toda la serie. Pasó de nueve casos en 2017 a 329 en 2025. Aunque el aumento porcentual supera el 3 mil 500 por ciento, este comportamiento debe analizarse con cautela debido al bajo número de casos reportados al inicio del periodo.
Baja California mostró un incremento de 587 por ciento, al pasar de 53 a 364 lesionados. Chiapas aumentó de 44 a 182 casos, equivalente a 313 por ciento. Quintana Roo pasó de 58 a 220 lesionados, con un crecimiento de 279 por ciento. El Estado de México registró un incremento de 213 por ciento y Morelos, de 172 por ciento.
Estados con reducción de casos
En contraste, algunas entidades presentaron reducciones respecto de los niveles observados al inicio de la serie. El caso más notable es la Ciudad de México. En 2017 reportó 954 personas lesionadas por proyectil de arma de fuego, mientras que en 2025 registró 444. La disminución acumulada fue de 510 casos, equivalente a una reducción de 53 por ciento.
También mostraron descensos San Luis Potosí, que pasó de 378 a 139 lesionados; Baja California Sur, de 150 a 35; Guerrero, de 272 a 173; Michoacán, de 480 a 382, y Tamaulipas, de 119 a 53 casos.
Una dimensión distinta de la violencia
Aunque las lesiones por proyectil de arma de fuego representan menos del uno por ciento del total de lesiones atendidas anualmente por la Secretaría de Salud, la tendencia observada durante los últimos años muestra un crecimiento sostenido de los casos que requieren atención médica.
Los datos sugieren, además, una concentración geográfica cada vez más marcada en entidades del Bajío, el centro del país y algunas regiones del sureste.
La estadística del Sistema de Información en Salud permite observar una dimensión distinta de la violencia armada.
Mientras las cifras de incidencia delictiva y homicidios muestran los eventos que derivan en investigaciones penales o defunciones, los registros hospitalarios documentan a las personas que sobreviven a agresiones con armas de fuego y requieren atención médica. Entre 2017 y 2025, esa población aumentó más de 50 por ciento en México.
Dato / Cifra
Incremento nacional (2017-2025): 50.5%
- Lesionados atendidos (2025): 9 mil 531
- Máximo histórico (2024): 9 mil 796
- Casos en Guanajuato (2025): 2 mil 014
- Casos en Estado de México (2025): mil 161
Participación conjunta de Guanajuato y Estado de México: 33.3% del total nacional
Estado con mayor crecimiento relativo: Jalisco (+3,556%)
Entidades con mayor crecimiento por casos
Entidad | Casos 2017 | Casos 2025 | Incremento
- Guanajuato: 1,209 2,014 +805
- Estado de México: 371 1,161 +790
- Puebla: 284 629 +345
- Jalisco: 9 329 +320
- Baja California: 53 364 +311
- Tabasco: 427 686 +259
- Quintana Roo: 58 220 +162
- Morelos: 93 253 +160
- Chihuahua: 167 315 +148
- Chiapas: 44 182 +138
Fuente: Sistema de Información en Salud (SIS), Secretaría de Salud. Base de datos de lesiones por agente de la lesión, serie nacional y estatal 2017-2025.
RM