Una testigo narró cómo fue la agresión contra un niño indígena de tres años en la colonia Santa Fe, alcaldía Álvaro Obregón, mientras la víctima se encontraba en el área de juegos en un parque.
La mujer, identificada como Michelle Vázquez, contó a TELEDIARIO que vio cuando el agresor agarró al niño, quien estaba en una moto de juguete, lo cargó y le puso el cuchillo a la altura de la garganta.
"Todos le empezaron a gritar que lo soltara. Realmente no sé qué pasó por su cabeza, porque, lo repito, estaba (el agresor) en efecto de las drogas, y (el niño) lo aventó".
El hombre se fue sobre el menor y con el cuchillo le dejó una lesión en la cabeza.
Al notar la situación, dueños de puestos ambulantes que estaban en el cruce de las calles Vasco de Quiroga y Gómez Farías lo detuvieron, lo amarraron a los juegos y comenzaron a golpearlo.
"Después la gente entró y lo amarró, porque se encontraba en mal estado (el agresor). Un señor le dijo 'cálmate' y le metió un cuchillazo", señaló Alexis Martínez, otro testigo.
Minutos después, elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) llegaron para evitar que el hombre fuera linchado, pues los habitantes estaban muy enojados tras haber presenciado el caso de violencia.
"Hasta él mismo (el hombre) se fue muy golpeado, muy golpeado. (...) No se tentó el corazón para lastimar a un niño", agregó Michelle.
La mujer señaló que el menor suele estar en el área de juegos junto con su hermano o su hermana. "Yo lo reconozco precisamente por la motito roja".
El menor "anda aquí en los juegos. Luego pasa y (dice) 'me regalas una moneda' o incluso hasta los familiares les regalan un taquito o jugo o así, pero suelen estar solos".
Niño atacado se encuentra estable; familia desconoce motivo de agresión
Este lunes se dio a conocer que se encuentra estable la salud de Samuel, el niño de tres años que fue atacado el viernes 10 de abril. De acuerdo con Felipe Rodríguez, padre del menor, éste ingresó a quirófano en el Hospital Pediátrico Legaria.
El niño permanece internado, pues se indicó que los médicos le tuvieron que suturar la herida en la cabeza, luego de la lesión provocada por un cuchillo.
"Está mejorando un poco, está mejorando. Todavía no dicen qué día va a ser dado de alta, pero sí va mejorando", declaró afuera del hospital en compañía de una de sus hijas.
A tres días de lo acontecido, Felipe desconoce la razón por la que el hombre atacó a su hijo. Samuel es el menor de ocho niños que tiene con Catalina; la familia es originaria del pueblo indígena Tzotzil, en los Altos de Chiapas.
"No, no tenemos problemas con él. Yo salgo aquí temprano de mi trabajo, de mi cuarto salgo a las 06:30 horas, entro a las siete de la mañana y salgo hasta las diez de la noche. La verdad, no conozco a nadie, no tenemos problemas con nadie, con nadie", añadió.
Debido al ataque que sufrió Samuel, tanto su madre como su padre dejaron de trabajar para permanecer en el Hospital Pediátrico Legaria, situación por la que piden apoyo económico o en especie para poder alimentar a sus hijos.
"No estamos trabajando los dos, ya casi una semana (...) y ya no tenemos para comida; también para la renta ya no tenemos", solicitó.
Familia llegó a la CdMx en busca de oportunidades
Hace cinco meses, Felipe Rodríguez y Catalina Rivera, de 39 y 43 años, respectivamente, decidieron dejar Chiapas para llegar a la Ciudad de México y conseguir un trabajo mejor remunerado, dado que la paga como campesinos en aquella entidad sureste es muy poca.
"Allá se paga barato, allá no hay trabajo. Acá hay trabajo, por eso estamos acá. Nada más que estamos de vuelta, siempre estamos aquí para trabajar. (...) Tengo dos o tres meses nada más y después me regreso", expuso Felipe.
Aunque de momento la prioridad de Felipe y Catalina es la recuperación de Samuel, no descartaron la posibilidad de regresar a Chiapas después de lo vivido en la capital del país.
"Todavía no hemos pensado bien las cosas, (...) ahorita nos sentimos mal, no estamos platicando. No sabemos todavía", finalizó.
ROA