La Policía Montada de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) combate los delitos en superficies donde una patrulla convencional no tiene acceso, indicó Héctor López, encargado de la corporación.
Aseguró que un equino puede ingresar a terrenos irregulares o banquetas, en el caso de la ciudad, las cuales en ocasiones son utilizadas por los delincuentes para evitar ser capturados por las autoridades policíacas.
“Hay ocasiones donde vehículos no tienen acceso, entonces con los caballos hay un fácil acceso hacia ellos y podemos atender cualquier eventualidad”, explicó Héctor, en entrevista con MILENIO PUEBLA.
Aunque inició sus funciones desde 2007, señaló que actualmente la Policía Montada de la SSP estatal tiene mayor presencia en la capital del estado, donde opera en parques y centros comerciales.
“Patrullamos en Zócalo, Paseo Bravo, plazas comerciales, como Loreto, Periplaza y el Parque Ecológico. Tenemos 34 elementos y 21 equinos, destacan las razas percherón, cuarto de milla, español y aztecas”, dijo.
Héctor indicó que el horario de operación de la corporación está diseñado con base al cuidado y protección de cada uno de los caballos, que a campo abierto llegan a alcanzar una velocidad de hasta 50 kilómetros por hora.
“Todos los días empezamos a las once o doce de la mañana y terminamos a las seis o siete de la tarde, con su receso para que descansen y tomen agua los equinos”, explicó el mando.
Actuamos, abundó Héctor, al cien por ciento, todos los compañeros están capacitados policialmente y están armados, entonces pueden actuar en cualquier circunstancia, aunque incluyan aseguramientos.
Indicó que, además de combatir delitos del fuero común, la Policía Montada de la SSP estatal, está capacitada para intervenir ante cualquier situación y de cualquier índole requerido.
“Estamos capacitados para resolver cualquier eventualidad. Hemos estado en eventos masivos, donde la gente ha llegado a descontrolarse y nosotros con los equinos llegamos para evitar lesionados”, ejemplificó.
Cuestionado sobre el trato de los 21 ejemplares que forman parte de la corporación, Héctor dijo que es integral porque, además de ser el encargado, es médico veterinario de profesión.
Aseguró que está al pendiente del tiempo de operación policial de cada uno de los equinos, quienes viven en una caballeriza ubicada en las inmediaciones de la Academia Ignacio Zaragoza.
“Un caballo vive alrededor de 25 años, estos caballos tienen 13 años, entonces tienen la edad operativa totalmente, me encargo de sus cuidados y los compañeros están capacitados también para atenderlos”, aseguró el mando.
MITM