Un niño de 6 de años, resultó con graves quemaduras de segundo y tercer grado, luego que encendió un cerillo a un garrafón de gasolina.
Los hechos ocurrieron durante la tarde de este martes, en el poblado de Bermejillo.
La Vicefiscalía General de Durango, con sede en Lerdo, tomaron conocimiento del accidente e iniciaron con las primeras investigaciones.
El menor fue trasladado por paramédicos de la Cruz Roja a la Clínica 51 del Seguro Social, donde quedó en el área de quemados y bajo la observación estricta de un especialista.
Se indicó que el niño fue intervenido quirúrgicamente, ya que presentó graves quemaduras en la cara, manos y brazos. El estado de salud es de pronóstico reservado.
La madre del menor, Aurora de 34 años, dijo que su hijo jugaba con un garrafón de gasolina y con cerillos.
En descuido prendió un cerillo, alcanzó la gasolina y se quemó.
Explicó que en el lugar donde sucedieron los hechos, se estacionan camiones y tráileres de carga.
El agente del Ministerio Público abrió la carpeta de investigación para determinar alguna acción legal en contra de la madre, en caso que tenga alguna responsabilidad.