Es 14 de septiembre de 2026. En la Ciudad de México, personal de la alcaldía Gustavo A. Madero se mantiene al tanto de los preparativos para la presentación que Luis R. Conríquez tendría al día siguiente en su explanada como parte de los festejos patrios de este año. Ese mismo día en El Paso, Texas, una mujer comparece ante un tribunal para afinar los últimos detalles de un acuerdo a través del cual se declaró culpable de conspiración para transportar migrantes a Estados Unidos.
Aunque ambos hechos parecen aislados, no lo son. Anel Aguilar Pérez, aquella mujer que se rindió ante la justicia estadunidense, formó parte de una red que cruzaba a niños y niñas no acompañados desde Ciudad Juárez a El Paso, Texas en compañía de su esposo: Jonathan Guevara, El Pantera.
El involucramiento de la pareja en actividades delictivas los llevó no sólo a que sus nombres fueran plasmados en una acusación formal presentada ante la corte federal del Distrito Oeste de Texas sino también a hacer del alias del Pantera uno de los protagonistas de al menos dos narcocorridos interpretados por Luis R. Conríquez.
Si bien en la discografía del popular intérprete de corridos tumbados abundan temas dedicados a miembros y líderes de organizaciones delictivas, las pesquisas de agencias de seguridad estadunidenses apuntaron a un vínculo más cercano entre Luis R. Conríquez, su manager y aquel hombre conocido en el hampa mexicano como El Pantera.
La red de los Guadian
En agosto de 2025 cuatro personas fueron acusadas por su participación en un plan para cruzar de contrabando a niños desde México a Estados Unidos: Susan Guadian de 50 años, Daniel Guadian de 50 años, Dianne Guadian de 32 años y Manuel Valenzuela de 35 años. Los primeros dos, además de ser esposos y ciudadanos mexicanos eran cabecillas de la operación.
De acuerdo con la denuncia presentada ante la corte federal del Distrito Oeste de Texas consultada por MILENIO, desde mayo y hasta octubre de 2024 Susana Guadian se encargó de organizar y reclutar a conductores para una red de tráfico de personas especializada en el cruce fronterizo de menores de edad extranjeros. Su esposo, Daniel Guadian, ayudaba a coordinar el transporte de las y los niños desde Ciudad Juárez, Chihuahua.
La hija de dicho matrimonio también desempeñaba su propio rol. Dianne Guadian, quien cuenta con la ciudadanía estadunidense, se encargaba de recoger a los menores migrantes que cruzaban los conductores en centros comerciales o en un complejo de departamentos ubicado en El Paso, Texas. Manuel Valenzuela, quien contaba con residencia estadunidense, era el encargado de realizar los pagos a los conductores una vez que concluían con la entrega de los niños en territorio estadunidense.
"Los conductores y su cómplice presentaban documentos estadounidenses a los agentes de inmigración, afirmando falsamente que pertenecían a los niños y que ellos eran sus padres. En al menos una ocasión, a los menores se les dieron caramelos de goma con marihuana para sedarlos. Uno de los niños fue llevado a un hospital local y posteriormente se le diagnosticó intoxicación por marihuana", detalla el Departamento de Justicia sobre el caso.
Además de precisar que los menores de edad tenían entre cinco y trece años de edad, la denuncia da cuenta de que la red encabezada por la familia Guadian pagaba hasta 900 dólares a los conductores por cada niño o niña que cruzaran a Estados Unidos.
La investigación del caso fue liderada por la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) en su delegación de El Paso y la Patrulla Fronteriza (USBP). Fue entonces cuando las pesquisas sobre los colaboradores de dicha red comenzaron a apuntar a El Pantera.
El tráfico de menores de El Pantera
El 30 de marzo de 2026, Jonathan Guevara y Anel Aguilar Pérez fueron arrestados en el número 1724 de Jerry Abbott en El Paso, Texas. Agentes de HSI y la Patrulla Fronteriza habían llegado hasta El Pantera y su esposa gracias a las investigaciones que surgieron por el caso de tráfico de menores migrantes.
El 7 de abril de 2026, El Pantera compareció ante la jueza Anne T. Berton en una audiencia donde la fiscalía presentó sus argumentos para determinar que había una causa probable de que Jonathan Guevara y Anel Aguilar habían participado en actividades vinculadas al tráfico de menores de edad a Estados Unidos.
A través del testimonio de un agente de apellido Carrera, quien participó en la investigación del caso, la fiscalía argumentó que El Pantera coordinaba a menores de edad no acompañados para ser cruzados a territorio estadunidense, todo a través de la familia Guadian. De acuerdo con la transcripción de dicha comparecencia consultada por MILENIO, los agentes fronterizos ya contaban con varios testimonios de migrantes que aseguraban haber contratado a alguien con el alias de El Pantera para cruzar de forma irregular a El Paso.
"Ayer detuvimos a una traficante de menores extranjeros no acompañados de tan solo 23 años, quien nos informó que le habían ofrecido 100 menores extranjeros no acompañados, según sus cálculos, en los dos años que trabajó con la familia Guadian", relató el agente Carrera. Del centenar de dichos menores vinculados a las operaciones del clan familiar entre 30 y 40 habían logrado cruzar exitosamente.
Aunque los alcances de la familia Guadian eran grandes por la red operativa que coordinaban, el caso específico en contra de Jonathan Guevara y Anel Aguilar Pérez aludía al cruce irregular de cuatro menores de edad, de los cuales El Pantera tenía conocimiento de que serían introducidos de forma ilegal a Estados Unidos, según declaró a personal de HSI y la Patrulla Fronteriza que lo interrogaron tras su arresto.
En dicha intervención Jonathan Guevara dijo desempeñarse como trabajador de construcción con ingresos aproximados de 400 dólares a la semana, no obstante, para entonces autoridades estadunidenses ya habían identificado los vehículos de alta gama en los que transitaba que contradecían su declaración, además de que contaban con una serie de pistas que lo ligaban por completo al alias de El Pantera.
El narcocorrido y el vínculo con Luis R. Conríquez
Como parte de las pesquisas de las autoridades estadunidenses, los agentes recuperaron una serie de publicaciones e interacciones de Facebook tanto de Anel Aguilar Pérez como de su hija en donde no sólo se referían a Jonathan Guevara como El Pantera y como un prolífico traficante de personas, sino que también evidenciaron su cercanía con uno de los cantantes de narcocorridos más exitoso de los últimos años: Luis R. Conríquez.
Además de rastrear interacciones en la red social con miembros de la familia Guadian, fue una publicación de la hijastra de El Pantera la que aludía a una presentación privada que el popular cantante de narcocorridos ofreció en una terraza de Ciudad Juárez.
“Por lo que habíamos aprendido del Sr. Guevara, después de lo (incomprensible) en Ciudad Juárez, hace dos, tres o cuatro años, Luis R. Conriquez terminó en una terraza, que es un salón de fiestas, o lo que sea, para continuar la fiesta y cantar en la casa”, narró el agente Carrera.
Según reza la transcripción de su comparecencia realizada ante la corte federal del Distrito Oeste de Texas, la esposa del Pantera aseguró no haber contratado al popular cantante de corridos tumbados:
“No le cobró. Por lo que supimos de su esposa, el mánager de Luis R. Conriquez es, supongo, una especie de familiar de Jonathan Guevara. Y también mencionó que Luis R. Conriquez había compuesto otra canción (incomprensible). Admitió que esa la habían hecho para ellos”.
el dato...¿Quién es el manager de Luis R. Conríquez?
Freddy Pérez se identifica a él mismo en la descripción de su perfil de Instagram como el representante de exponentes de regional mexicano como Ramón Ayala, Tony Aguirre y el mismo Luis R. Conríquez.
La investigación de los agentes sobre Jonathan Guevara y Anel Aguilar Pérez terminó por hacer sentido al escuchar el narcocorrido que Luis R. Conríquez le compuso a El Pantera.
“Cuando yo empecé, yo empecé de abajo y con mucho esfuerzo le fui escalando, en este trabajo con los emplumados y ahora disfruto la vida porque he batallado. Solo los que están conmigo saben de lo que hablo. En un TRX por Ciudad Juárez me miran ruleteando y le agradezco a los que conmigo se quedaron, a pesar de que no había nada, nunca se rajaron”, se escucha en las primeras estrofas del narcocorrido.
A interpretación del agente Carrera, la zona de operación coincide con la de Jonathan Guevara, además de que el término “los emplumados” hace referencia a “los pollos” -como son llamados con frecuencia los migrantes- que cruzan a Estados Unidos.
Tanto el narcocorrido de Luis R. Conríquez como el resto de argumentos presentados por la fiscalía resultaron suficientes para que la jueza Anne T. Berton determinara que existía una posible comisión de delitos por parte de Jonathan Guevara y su esposa Anel Aguilera. Ambos fueron formalmente acusados y arraigados ante la corte a finales de abril de 2026.
De acuerdo con los registros judiciales consultados por MILENIO la esposa del Pantera fue la primera en declararse culpable de un cargo por conspiración para transportar migrantes el pasado 14 de septiembre. Jonathan Guevara siguió la misma estrategia y diez días después también admitió su culpabilidad por el delito de introducir extranjeros sin autorización con fines de lucro.
Se prevé que Jonathan Guevara sea sentenciado en diciembre de 2026, en tanto, su caso trasciende como uno de los pocos que ha llevado el tema de los narcocorridos a cortes estadunidenses quedando en medio de una amplia operación que, aunque encabezaba la familia Guadiana, alcanzó a operadores como El Pantera y salpicó a artistas de alto renombre como el mismo Luis R. Conríquez.
ATJ