Francisco, un adolescente de 13 años, falleció este sábado luego de permanecer hospitalizado durante más de dos semanas tras ser arrollado por una camioneta que, de acuerdo con testigos, circulaba a exceso de velocidad y en sentido contrario sobre la avenida Camino Viejo a Calacoaya, en el pueblo de Calacoaya, Atizapán de Zaragoza.
Los hechos ocurrieron la noche del 2 de septiembre, cuando el menor se dirigía a su domicilio a bordo de una bicicleta. A la altura de la entrada 2 de la Unidad Habitacional del ISSEMYM, sobre Camino Viejo a Calacoaya, una camioneta de la empresa Transformadores y Componentes presuntamente lo embistió y proyectó contra un poste.
Adolescente quedó inconsciente tras ser arrollado
Tras el impacto, ocurrido alrededor de las 20:00 horas, el adolescente quedó inconsciente sobre la vialidad. Aproximadamente 30 minutos después arribó una ambulancia y los paramédicos determinaron trasladarlo de emergencia al Hospital de Traumatología y Ortopedia de Lomas Verdes, en Naucalpan.
El menor permaneció internado en ese hospital hasta el 6 de septiembre, cuando fue trasladado al Hospital de Magdalena de las Salinas, en la Ciudad de México, donde continuó recibiendo atención médica.
Sin embargo, este sábado, familiares de Francisco, conocido cariñosamente como Panchito entre habitantes de Calacoaya, fueron notificados sobre su fallecimiento. El adolescente no logró recuperarse de las lesiones y murió pese a los tratamientos y cirugías realizados para intentar salvarle la vida.
Investigan al presunto responsable
Con el fallecimiento del menor, la situación jurídica del presunto responsable podría modificarse, al enfrentar una investigación por el delito de homicidio culposo. Será la autoridad ministerial y, en su caso, un juez de control quienes determinen las responsabilidades correspondientes.
De acuerdo con la información proporcionada, el conductor habría sido detenido por elementos de la policía municipal el día del accidente. Sin embargo, se desconoce si actualmente permanece bajo custodia.
Habitantes del pueblo de Calacoaya se organizaron para apoyar a la familia de Francisco y contribuir con los gastos derivados de los servicios funerarios, luego de que el adolescente falleciera más de dos semanas después del accidente.
kr