A un mes de que fue internado a causa de sus adicciones, un hombre murió en forma repentina en un centro de rehabilitación ubicado en Guadalupe, Nuevo León.
En primera instancia a la persona no le detectaron signos de violencia, y supuestamente sufría de diversas enfermedades, por lo que, a reserva de los estudios forenses, pudiera tratarse de una muerte por causas naturales.
El hecho fue reportado momentos antes del mediodía del sábado en un anexo ubicado en la calle Celso Flores, casi esquina con Alberto Sánchez, en la colonia La Victoria.
A aquel lugar, en las inmediaciones de las avenidas Miguel Alemán y Ruiz Cortines, acudieron elementos de la policía municipal y de la Fiscalía para realizar las pesquisas.
Como Juan Carlos, de 58 años de edad, fue identificado el hombre fallecido y quien según trascendió padecía de hipertensión y diabetes además de obesidad.
El cuerpo quedó en una habitación del segundo nivel del edificio de tres pisos dónde se ubica el centro de rehabilitación anti adicciones Esperanza luz y vida.
Los encargados de dicho inmueble así como algunos colaboradores e internos fueron entrevistados por los agentes policíacos como parte de la indagatoria.
Momentos más tarde, y después de la inspección realizada por los peritos de la Fiscalía, el cadáver fue trasladado hacia el Servicio Médico Forense de Monterrey.
grt