Fuentes allegadas a la investigación del trabajador asesinado de Petróleos Mexicanos (Pemex) este jueves en Salamanca, revelaron en exclusiva para MILENIO que una de las líneas de investigación que se siguen es el lavado de dinero del crimen organizado, mediante la participación en contratos de licitación con la paraestatal.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Guanajuato (PGJE) sigue esta línea de indagatoria partiendo del puesto que ocupaba el empleado asesinado, quien trabajaba en la Refinería Antonio M. Amor del municipio antes citado.
Identificado como Gabriel Alejandro Aguilar Mancera, el hombre de 40 años de edad pertenecía al área administrativa, en el departamento de Obra Pública y Adquisiciones.
Fue a las 8:00 horas del jueves cuando la víctima salió de su casa y circulaba a bordo de un Dodge Charger color naranja, en compañía del menor, su hijo, quien se presume llevaría a la escuela.
En calle Paseo de la Primavera de la colonia El Vergel fue atacado a balazos por varios sujetos armados que le dispararon desde el interior de una camioneta Mazda blanca, según lo narraron testigos del lugar.
Las primeras investigaciones señalaban que en la escena del crimen, además de casquillos percutidos de calibre largo y corto, también se recuperaron indicios que presuntamente vinculaban el atentado con delincuencia organizada.
Gabriel viajaba con su hijo de apenas 8 años, quien también fue atendido por lesiones provocadas por esquirlas y su estado de salud se reportó como estable.
Este es el segundo homicidio registrado en contra de un trabajador de Pemex, pues el 25 de enero de este mismo año fue asesinado el Jefe de Seguridad Física de Pemex, Tadeo Lineol Alfonzo Rocha, quien fue sorprendido por sujetos armados cuando se dirigía a una escuela, para dejar a sus hijos.
Un adolescente fue hospitalizado y otra menor fue atendida por crisis nerviosa.