Pachuca registró una de las reducciones más amplias en percepción de inseguridad a nivel nacional, al pasar de 59.9% a 50.0% entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana. El avance de casi 10 puntos contrasta con el comportamiento nacional, donde la disminución fue de apenas 2.3 puntos porcentuales.
El ajuste posiciona a la capital hidalguense en el lugar 53 de 91 ciudades del país, dentro de la zona media del ranking nacional. Con ese nivel, Pachuca se ubica por debajo de la media nacional, que se colocó en 61.5%, lo que implica una diferencia superior a 11 puntos porcentuales respecto al promedio del país.
Autoridades municipales señalaron que la magnitud del cambio coloca a la ciudad en una trayectoria distinta frente al contexto nacional. “Mientras a nivel nacional la percepción de inseguridad apenas se movió 2.3 puntos porcentuales, en Pachuca el avance fue de 10 puntos. La capital de Hidalgo no solo está mejorando, lo está haciendo a una velocidad cuatro veces mayor que el promedio del país”, declararon.
El dato refleja una mejora en el corto plazo, aunque no modifica el nivel estructural del indicador: uno de cada dos habitantes sigue considerando inseguro vivir en la ciudad. La posición en la tabla nacional confirma que Pachuca no forma parte del bloque más crítico donde los niveles superan el 70%.
En comparación con otras ciudades, la capital hidalguense se mantiene por debajo de niveles registrados en Guadalajara o Puebla, pero por encima de casos como Mérida o Saltillo. El resultado la coloca en una franja intermedia donde las variaciones son frecuentes, pero sin cambios sostenidos en el tiempo.
En declaraciones hechas a MILENIO el alcalde Jorge Reyes atribuyó el avance a una estrategia operativa con varios componentes. “Estos resultados son consecuencia de una política pública basada en prevención, proximidad, tecnología y fortalecimiento institucional. La incorporación de nuevas patrullas, drones de vigilancia, mejor equipamiento y la dignificación de nuestras y nuestros policías no son acciones aisladas; forman parte de una visión integral de seguridad”.
Sobre la presión social en materia de seguridad, el edil señaló que el margen de tolerancia ciudadana es limitado. “La ciudadanía exige gobiernos que resuelvan, no administraciones que se justifiquen. Por eso, en Pachuca hemos decidido actuar con responsabilidad, con seriedad y con visión de futuro”.
En ese contexto, el compromiso de la administración se mantiene en la continuidad de las acciones. “La seguridad no admite simulaciones. Requiere trabajo permanente, coordinación y voluntad política. Ese es el compromiso de esta administración: seguir construyendo una ciudad con orden, con paz y con instituciones más fuertes al servicio de la gente”.
Las cifras fueron dadas a conocer este viernes como parte del reporte trimestral del INEGI. Aunque el avance es significativo frente al trimestre previo, el nivel de percepción sigue siendo elevado en términos absolutos, lo que mantiene vigente la exigencia de resultados sostenidos en el tiempo.