La violencia letal en México tiene una geografía clara que va desde entidades con niveles casi marginales hasta estados donde los asesinatos se cuentan por miles cada año.
El contraste más extremo se observa entre Yucatán, el estado con menos homicidios del país, y Guanajuato, la entidad que encabeza el número de carpetas abiertas en la última década.
De acuerdo con las carpetas de investigación iniciadas por el delito de homicidio doloso reportadas al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre 2015 y 2025 en México se iniciaron 274 mil 050 investigaciones.
En promedio, el país registró cerca de 24 mil 913 indagatorias por asesinato al año, lo que equivale aproximadamente a 75 homicidios diarios durante el periodo analizado.
Yucatán, el extremo de menor violencia
En el extremo inferior de la violencia homicida durante estos diez años se encuentra Yucatán. En esa entidad se registraron 466 carpetas de investigación por homicidio doloso entre 2015 y 2025.
Esto representa un promedio anual de apenas 46.6 asesinatos, el más bajo del país. Además, el crecimiento del delito en ese estado fue prácticamente nulo durante la década, con un aumento de apenas cinco por ciento.
En el otro extremo se encuentra Guanajuato, una entidad que no se encontraba en el reflector de la violencia homicida sino hasta después de 2017.
Durante el mismo periodo acumuló 24 mil 263 carpetas por homicidio doloso, el total más alto entre las 32 entidades federativas. En promedio, el estado registró 2 mil 426.3 asesinatos al año, una cifra que multiplica más de cincuenta veces el promedio anual de Yucatán.
La brecha no solo es de volumen, también de tendencia. Mientras Yucatán mantuvo una variación mínima del delito, Guanajuato experimentó uno de los crecimientos más pronunciados del país.
Entre 2015 y 2025 el homicidio doloso en esa entidad aumentó 177%. En términos absolutos, fue el estado que más incrementó sus casos en la última década, con mil 172 carpetas adicionales respecto al inicio del periodo.
Cinco estados concentran cuatro de cada diez homicidios
Cinco estados —Guanajuato, Estado de México, Baja California, Chihuahua y Guerrero— acumulan por sí solos 107 mil 202 carpetas de investigación en la década. Es decir, 39.1% de todos los homicidios registrados en el país entre 2015 y 2025.
Si se amplía el grupo a once entidades, al sumar a Jalisco, Michoacán, Veracruz, Sonora, Ciudad de México y Nuevo León, la concentración se vuelve aún más evidente.
En conjunto suman 183 mil 999 homicidios, equivalentes a 67% del total nacional registrado durante la década.
Armas de fuego dominan el homicidio
El análisis también revela que la mayoría de los asesinatos se cometen con armas de fuego. De las 274 mil carpetas iniciadas en la década, 188 mil 563 corresponden a homicidios perpetrados con este tipo de armas, lo que representa cerca de 68% del total nacional.
Los homicidios cometidos con otros objetos suman 51 mil 382 casos, mientras que los perpetrados con arma blanca alcanzan 26 mil 195. Otros 7 mil 910 quedaron clasificados como no especificados.
¿Qué estados tienen más homicidios cometidos con armas de fuego?
Del análisis de las carpetas de investigación en la última década también se desprende que la violencia con armas de fuego se concentra en las entidades con mayores niveles de homicidio.
En los cinco estados con mayor violencia del país —Guanajuato, Estado de México, Baja California, Chihuahua y Guerrero— se contabilizaron 76 mil 284 homicidios cometidos con armas de fuego durante la última década.
En Guanajuato, el estado que acumuló el mayor número de homicidios en el periodo, se registraron 19 mil 846 asesinatos cometidos con armas de fuego. La cifra confirma el papel central que este tipo de arma ha tenido en la violencia que experimentó la entidad durante los últimos años.
El Estado de México aparece en segundo lugar con 16 mil 077 homicidios perpetrados con arma de fuego. Aunque la entidad tiene una de las poblaciones más grandes del país, el número de casos refleja la magnitud de la violencia letal registrada en el periodo.
Baja California ocupa el tercer lugar entre estas cinco entidades. Entre 2015 y 2025 se abrieron 15 mil 705 carpetas de investigación por homicidio doloso cometidos con arma de fuego en el estado.
El patrón se repite en otras entidades con altos niveles de violencia. En Guerrero se registraron 12 mil 449 homicidios perpetrados con este tipo de arma, mientras que en Chihuahua la cifra alcanzó 12 mil 207 casos durante el mismo periodo.
En conjunto, estas cinco entidades acumulan más de 76 mil homicidios cometidos con armas de fuego en once años, una cifra que muestra la fuerte concentración territorial de la violencia letal en México.
Estados con mayor crecimiento del homicidio
En términos de crecimiento, algunos estados registraron incrementos particularmente acelerados.
Colima encabezó el aumento porcentual con 286%, seguido de Guanajuato con 177%, Baja California con 141% y Sonora con 118%.
También destacan Morelos, Oaxaca, Zacatecas, Chihuahua y Tabasco, todos con incrementos cercanos o superiores al 90%.
Un descenso reciente en los homicidios
A partir de 2022 comenzó un descenso gradual en el número de carpetas de investigación por homicidio doloso en el país.
Ese año se contabilizaron 26 mil 289 casos. En 2023 la cifra bajó a 25 mil 308, mientras que en 2024 se registraron 25 mil 463 homicidios.
Para 2025 el registro fue de 19 mil 984 carpetas, lo que representa una reducción importante respecto a los años más violentos de la década. Aun así, el nivel sigue siendo elevado si se compara con el inicio del periodo analizado.
Las cifras muestran que, más allá de las variaciones anuales, México vivió una década de violencia sostenida. Aunque los homicidios comenzaron a disminuir ligeramente después de 2019, los niveles actuales continúan siendo altos en comparación con los registrados a mediados de la década pasada.
Con más de 274 mil carpetas de investigación abiertas, el homicidio doloso se mantiene como uno de los principales indicadores de la crisis de seguridad que enfrenta el país. Las estadísticas revelan no solo la magnitud del problema, sino también la profunda desigualdad territorial con la que se manifiesta la violencia en México.