La búsqueda de tres adolescentes desaparecidos derivó en el hallazgo de otros dos jóvenes asesinados y enterrados en el patio de una vivienda en la colonia Sánchez Taboada, en Tijuana, Baja California.
El caso dio un giro inesperado tras una denuncia anónima recibida por parte de un colectivo, que alertó a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California sobre un joven con información relacionada al paradero de los menores.
Pista clave en la investigación
Con esos datos, agentes ubicaron a una persona en posesión de armas que mantuvo contacto con los menores de Tecate, desaparecidos el 20 de abril, cuando salieron de sus hogares para acudir a una supuesta entrevista laboral.
La investigación condujó a un domicilio ubicado en la calle Artículo Tercero, en la colonia La Esperanza. En ese sitio, autoridades realizaron un cateo y en el patio encontraron dos cuerpos sepultados.
Las víctimas fueron identificadas como Víctor Manuel Rodríguez Guzmán, de 17 años, y Ulises Antonio Reynoso Pérez, de 18, quienes trabajaban en un restaurante de sushi en Plaza Cortez.
Desde hace tres días se habían emitido investigaciones para solicitar información que ayudará a localizar a Reynoso Pérez, quien es padre de familia y a Rodríguez Guzmán.
Ese mismo día desaparecieron tres menores de Tecate: Édgar Jovani Pelayo Ceniceros, Jeremy Alexander Robinson Cañedo y Brian Samuel Jiménez Hernández.
Dos adolescentes más que acudirían al encuentro decidieron retirarse, lo que los dejó fuera del grupo que abordó el vehículo que los recogió.
Reconstrucción de los hechos
De acuerdo con la investigación, los cinco jóvenes (de Tecate y Tijuana) se reunieron la noche del 20 de abril en la unidad deportiva Sánchez Taboada, a donde acudieron tras ser citados.
Hasta el momento se desconoce qué ocurrió después de esa reunión o si los menores fueron testigos de los homicidios. La FGE de Tecate cuenta con videos del trayecto de los tres jóvenes, así como testimonios de amigos y testigos.
Autoridades señalaron que los padres de los adolescentes han evitado aportar información sobre amistades, actividades y entorno, y han decidido realizar la búsqueda por su cuenta.
A pesar de ello, la FGE de Baja California ha logrado avances mediante evidencia técnica, seguimiento de cámaras y rastreo de comunicaciones; lo que permitió ubicar el domicilio cateado.
LGG