El cuerpo sin vida de un bebé fue envuelto en una bolsa y escondido dentro de una cisterna en la capital de Puebla. Este hecho ha generado el inicio de una investigación ministerial entorno al caso.
La tarde de este 17 de marzo, la Fiscalía General del Estado (FGE) recibió un reporte donde solicitaba el apoyo de personal forense en la colonia San Miguel Espejo, debido al hallazgo de un cadáver.
Una vez que los agentes de investigación llegaron a la escena, confirmaron que al interior de la casa 154 de la calle Miguel Hidalgo, una escena del crimen había sido descubierta.
Presuntamente un civil habría dado aviso sobre el hallazgo de un paquete plástico que contenía un cadáver. Al realizar la inspección de una bolsa que fue sacada del interior de una cisterna subterránea, se confirmó que este paquete tenía el cadáver de un bebé de aproximadamente 8 meses de edad.
Hasta ahora, no se ha reportado si el infante presentaba huellas de violencia visibles; sin embargo, la forma en que fue descubierto descartó inmediatamente la posibilidad de un accidente.
Por lo tanto, una carpeta de investigación fue abierta para esclarecer el caso; además, de que ya se busca el origen del menor y la identidad de él o los responsables que lo dejaron en este sitio.
AAC