Integrantes de distintos colectivos de búsqueda se movilizan este domingo 30 de agosto en distintos puntos de la República Mexicana en el marco del Día Internacional de las Personas Desaparecidas.
En Morelos, Guerrero, Veracruz y otros estados de México, los familiares de personas desaparecidas, en compañía de activistas, organizaciones de la sociedad civil y otras agrupaciones, marchan y se movilizan para exigir a las autoridades una respuesta oportuna ante las desapariciones forzadas.
“Estamos desesperados, queremos que regrese”
En Morelos, integrantes de distintos colectivos de búsqueda marcharon por las calles del centro de Cuernavaca para exigir a las autoridades que no cesen las investigaciones y continúen las acciones para localizar a sus seres queridos.
La movilización inició en la zona de El Calvario y avanzó por Matamoros rumbo a la Plaza Emiliano Zapata, donde las familias hicieron visible el rostro de quienes permanecen desaparecidos.
Con lonas, pancartas y fichas de búsqueda, los manifestantes lanzaron consignas para exigir resultados y demandar que las autoridades mantengan activas las investigaciones hasta lograr la localización de cada una de las personas reportadas como desaparecidas.
Entre las participantes estuvo Laura Esquivel, quien lleva más de dos años buscando a su hijo, Luis Manuel Montoro, trabajador de una constructora, quien desapareció el viernes 13 de septiembre de 2024.
“Estamos desesperados, queremos que regrese, como sea, pero que nos lo regresen. Queremos información porque no sabemos por qué ni quiénes se lo llevaron”, expresó Laura, con la voz entrecortada.
También se movilizan en Chilpancingo
En Chilpancingo, Guerrero, desde temprana hora, integrantes de diversos colectivos se concentraron en la Alameda Granados Maldonado, donde realizaron una pega de fotografías en el monumento dedicado a las personas desaparecidas, las imágenes fueron colocadas para renovar las que ya se encontraban en el sitio, deterioradas por el paso del tiempo.
Los familiares también colocaron lonas con fichas de búsqueda y encendieron veladoras en memoria de quienes continúan desaparecidos, en un acto de recuerdo y exigencia para que sus casos no sean olvidados.
“No somos cifras, no somos expedientes, no somos carpetas archivadas, no somos estadísticas”, reclamaron familiares de personas desaparecidas durante la marcha realizada este domingo en Chilpancingo, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada y de la VIII Brigada Nacional de Búsqueda.
Exigen justicia por el asesinato de padre buscador
En el marco de las movilizaciones, colectivos que aglutinan a familiares de personas desaparecidas exigieron justicia por el asesinato del profesor Francisco García Parra, ocurrido el 26 de agosto en el municipio de Zapotitlán de las Tablas, en la región Montaña, sin que hasta el momento se haya detenido a los responsables.
Los activistas demandaron a las autoridades garantizar condiciones de seguridad para quienes realizan labores de búsqueda en Guerrero, porque hasta el momento realizan ese trabajo en el desamparo.
El caso de la megafosa Colinas Santa Fe
A 10 años de que fuera descubierta la megafosa clandestina Colinas de Santa Fe, Veracruz, donde recuperaron los cuerpos de 302 personas, ni el 10 por ciento de ellos han sido identificados, y familiares no saben dónde están todos esos restos.
El colectivo Solecito Veracruz, que trabajó por años en el rescate de esos cuerpos, recordó con misa en Catedral de Veracruz y marcha por el centro histórico de Veracruz, y señaló que esta fecha del Día Internacional de los Desaparecidos no debería de existir.
Lucía Díaz Genao, vocera del colectivo, recordó que tan solo en esa fosa de Colinas de Santa Fe y en las de la laguna de Alvarado en Arbolillo, ellas rescataron más de 500 cuerpos.
Familias de desaparecidos marchan en Culiacán
También en Sinaloa, familias que buscan a personas desaparecidas salieron para recordar a quienes siguen ausentes y mantener visibles sus casos.
La conmemoración comenzó desde el sábado en la explanada de Palacio de Gobierno, donde integrantes del colectivo Sabuesos Guerreras colocaron veladoras hasta formar un corazón, en memoria de las personas cuyo paradero continúa sin conocerse.
Durante el recorrido fueron visibles fotografías de hombres y mujeres desaparecidos, además de mantas, carteles y fichas de búsqueda que las familias llevaron consigo.
"No son cifras, son personas": madres buscadoras exigen frenar crisis de desapariciones en Chiapas
Con fotografías de sus seres queridos desaparecidos y consignas de exigencia, colectivos de familiares y madres buscadoras marcharon este domingo en Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas.
En entrevista, Irlanda Galdámez Chandomí, hermana de Néctar Galdamez, desaparecido el 4 de octubre de 2022 e integrante de la colectiva "Corazones que Buscan", señaló que, de acuerdo con los datos consultados en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, hasta el 29 de agosto de 2026 había 132 mil 834 personas desaparecidas y no localizadas en México, de las cuales mil 982 corresponden a Chiapas.
“No solo son cifras, son personas que faltan en sus casas y familias que viven todos los días preguntándose dónde están. No podemos acostumbrarnos a contar a nuestros desaparecidos por miles”.
Advirtió que el problema presenta concentraciones territoriales que requieren investigaciones de contexto. Detalló que Tapachula registra 273 personas desaparecidas y no localizadas; Tuxtla Gutiérrez, 251; Frontera Comalapa, 126, y Comitán de Domínguez, 107, municipios que en conjunto concentran 757 casos.
“Las desapariciones no pueden seguir investigándose carpeta por carpeta, como si cada caso ocurriera de manera aislada”, sostuvo.
La representante de "Corazones que Buscan" también denunció que las primeras horas posteriores a una desaparición son determinantes y que, en numerosos casos, son las propias familias quienes aportan información sobre posibles testigos, rutas, vehículos y cámaras de videovigilancia.
Durante el pronunciamiento, las integrantes de los colectivos denunciaron además amenazas e intimidaciones durante las labores de búsqueda, así como conductas de hostigamiento y acercamientos personales inapropiados por parte de funcionarios con quienes tienen que relacionarse para localizar a sus familiares.
Galdámez Chandomí exigió que estos hechos sean documentados e investigados y que las condiciones de vulnerabilidad de las familias no sean aprovechadas por servidores públicos.
Las colectivas también demandaron mayores recursos para las instituciones encargadas de localizar a personas desaparecidas, incluyendo personal, vehículos, combustible, viáticos y condiciones de seguridad.
Por su parte, Isabel Torres, integrante de Madres Buscadoras de Chiapas, afirmó que la crisis de desapariciones continúa creciendo y señaló que, además de los registros oficiales, existe una cifra no contabilizada de casos que las familias no denuncian por temor.
La buscadora informó que recientemente fueron localizados restos humanos durante búsquedas realizadas en Pujiltic y Emiliano Zapata, cuyos análisis continúan, por lo que las familias podrían esperar entre tres y cuatro meses más para conocer los resultados de las confrontas genéticas.
Explicó que nueve cuerpos se encuentran actualmente en proceso de identificación y que algunas muestras tuvieron que ser enviadas a Tijuana y Ciudad de México, debido a que en Chiapas no se cuenta con el equipo necesario para realizar todos los estudios.
“Para nosotros un día es un tiempo perdido”.
Joslin Chavarría, también integrante de Madres Buscadoras de Chiapas, explicó que a través de la instalación de los llamados “buzones de paz” en distintas iglesias y municipios, han logrado recibir información y posteriormente realizar búsquedas y localizar restos humanos.
Explicó que, aunque la plantilla de la Fiscalía especializada ha aumentado respecto de años anteriores, continúa siendo insuficiente para atender simultáneamente las brigadas de búsqueda, por lo que uno de los principales obstáculos continúa siendo la falta de personal especializado para atender el creciente número de desapariciones.
Ante la pregunta sobre si deberían ser las madres quienes busquen a sus familiares, respondió: “Nosotras buscamos por amor, por necesidad”.
También confirmó que integrantes de los colectivos han recibido amenazas, pero afirmó que estas no han detenido las labores de búsqueda.
“El amor por nuestros hijos, por nuestros padres, por nuestros hermanos, es hasta encontrarlos”.
Durante la movilización, el padre Gilberto Hernández García, asesor de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, consideró que una de las características que se observa en diversos casos de desaparición es la posible participación del crimen organizado, particularmente en casos de jóvenes vulnerables.
Sin embargo, destacó la organización de las familias buscadoras como una respuesta social frente a la crisis.
“Los colectivos, las colectivas de madres buscadoras, de familias buscadoras, son un signo de esperanza”.
El sacerdote sostuvo que el movimiento de búsqueda debe fortalecerse y superar las diferencias entre colectivos para concentrarse en el objetivo común de localizar a las personas desaparecidas.
“Lo que les une es el fenómeno de la desaparición, sus deseos, su enorme esperanza de encontrar a los desaparecidos”.
Al finalizar, los colectivos insistieron en que mantendrán las movilizaciones y las labores de búsqueda hasta encontrar a sus familiares.
DG