Momentos de tensión se vivieron la noche del lunes y la madrugada de este martes 5 de mayo en el municipio de Ocuilan, Estado de México, tras un enfrentamiento entre elementos de la Guardia Nacional y hombres armados señalados como talamontes.
Los hechos derivaron en disturbios y cierres viales en la localidad de Santa Martha, para protestar contra la tala ilegal en los bosques.
¿Cómo inició el enfrentamiento entre talamontes y Guardia Nacional?
De acuerdo con los primeros reportes, el incidente ocurrió alrededor de las 22:30 horas del lunes 4 de mayo, con el paso de un convoy de camionetas cargadas con madera presuntamente obtenida de manera ilegal.
La Guardia Nacional detectó el paso de un vehículo que transportaba troncos de madera, el cual era escoltado por otras dos unidades. Al marcarles el alto, el conductor aceleró y las unidades que lo acompañaban realizaron maniobras para bloquear la acción de los elementos federales y facilitar la huida del vehículo con la carga.
Durante el intento de evasión, los presuntos talamontes realizaron disparos de arma de fuego contra los uniformados; los elementos respondieron la agresión conforme al uso legítimo de la fuerza. Los ocupantes de los vehículos abandonaron las unidades y lograron escapar.
Persecución daña viviendas en Ocuilan
La persecución derivó en un enfrentamiento a la altura de la comunidad de Santa Martha, donde incluso algunas viviendas resultaron afectadas por balas perdidas.
Además, uno de los camiones que transportaba madera se accidentó durante la persecución. El conductor perdió el control de la unidad, se impactó contra una vivienda y terminó incrustado en una habitación; tanto él como su acompañante resultaron gravemente heridos.
Posteriormente arribaron refuerzos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y la Policía Municipal.
Protestan contra tala ilegal en Ocuilan
Ante los hechos, pobladores de Santa Martha realizaron bloqueos en los accesos a la comunidad con troncos, con el objetivo de exigir acciones contra la tala clandestina. En el lugar, autoridades militares y estatales sostuvieron diálogo con los habitantes.
Tras difundirse el enfrentamiento, la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) indicó que no se reportaron víctimas mortales, personas lesionadas ni detenidos.
Por su parte, personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) llevó a cabo diligencias en la zona, donde aseguró indicios como casquillos percutidos, una camioneta cargada con madera y otro vehículo tipo pick up relacionado con los hechos.
Sin agentes ni armas
Ante los hechos, el alcalde de Ocuilan, Juan Gordillo Abundis, reconoció que la tala ilegal es un problema a nivel nacional; sin embargo, la diferencia es que en su demarcación no hay suficientes elementos y armamento para hacer frente a la situación.
Y es que este no es el primer episodio en el cual ocurren hechos de violencia derivados de la tala clandestina que priva en la región, en la que se encuentra el Bosque de Agua, declarado así en su momento por el gobierno federal.
El presidente municipal reconoció la molestia de los habitantes, pero dijo que como municipio no tienen cómo hacerle frente a la tala ilegal, "entonces se le pide apoyo al gobierno federal".
Precisó que, a pesar de los esfuerzos por parte de las autoridades federales y estatales, estos no han sido suficientes para garantizar la seguridad ante los grupos hostiles dedicados a la tala.
"Necesitamos ver (la ayuda de) los cuerpos de seguridad para evitar que devasten la naturaleza en el municipio", indicó.
"Estamos hasta la madre (sic.)"
Mientras tanto, Lucero González, habitante de la región, explicó que la situación es mucho más grave de lo que parece: "y es que son años de abandono de las autoridades en el monte de Ocuilan. La población no está enojada, está hasta la madre y está viendo un problema que se viene fuerte".
Enfatizó que esta devastación ya ha impactado en los cuerpos de agua que existen. "Hay kilos de carpetas de investigación; sin embargo, las mismas autoridades federales de protección al ambiente se han visto rebasadas".
PNMO