El ex tesorero de Veracruz Antonio Tarek Abdalá confesó a la Fiscalía General de la República que muchas veces le fue imposible distinguir qué empresas eran “reales o fantasma”, cuando se le ordenaba pagos a proveedores con recursos federales durante el gobierno de Javier Duarte.
Lo anterior consta en su declaración del 22 de febrero del presente año, en la que se acogió a un criterio de oportunidad para no ser juzgado por el presunto desvío de 55 mil millones de pesos; es mencionado en 32 carpetas de investigación y 11 averiguaciones previas, además de que goza de protección para no ser detenido por la justicia de Veracruz.
MILENIO tuvo acceso a la entrevista que la fiscalía hizo a Tarek: “Recuerdo que el Fondo de Aportaciones Múltiples, ejercicio 2014, era un fondo federal muy versátil que cumplía varios objetivos, entre ellos, la construcción de espacios educativos. La mayoría de los recursos se destinaban a cuentas licuadoras para ser mezclados con los demás fondos federales y así destinarlo al gasto corriente o para perder el rastro…
“… Desde mi posición no podía distinguir cuáles proveedores o contratistas eran fantasma y cuáles no, porque no hacía las licitaciones. Sabía que existían empresas cascarones, pero mi puesto no siempre me permitía distinguir si los pagos eran a empresas reales o fantasmas”, declaró.
Narró que en el Sistema Integral de Administración Financiera de Veracruz únicamente se le remitía una orden o instrucción de pago y una cuenta por liquidar.
Algunos de los pagos se destinaron a Clank, proveedor de cartones de leche; MC International Commerce, empresa de muebles, y a Alta Comercializadora en Oficinas.
Cabrera Navarro Asociados, al parecer pertenecían a la asociación de arquitectos; Adrián Irigoyen, “era un arquitecto de Veracruz con prestigio y buena reputación”. Francisco Cano, “era una persona que se dedicaba a remodelar escuelas.
Claves
Pago a proveedores
• En 2014 se celebraron en Veracruz los Juegos Centroamericanos, por lo que durante los meses de septiembre, octubre y principios de noviembre la Tesorería estuvo presionada para pagar a proveedores que garantizaran que el evento se realizara.