Cinco custodios del Centro de Reinserción Social de Atlacholoaya, en Morelos, fueron detenidos tras ser sorprendidos en posesión de presunta droga, chips de telefonía celular y armas blancas, en un hecho que vuelve a poner en evidencia las fallas en los sistemas de control al interior de los centros penitenciarios del estado.
De acuerdo con los primeros reportes, la detención se llevó a cabo durante un operativo de revisión implementado por autoridades de seguridad, en el que se detectó que los custodios intentaban ingresar dichos objetos prohibidos al penal, los cuales presuntamente serían distribuidos entre la población interna.
A través de un comunicado, las autoridades estatales informaron que los cinco implicados fueron puestos a disposición del Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica en las próximas horas.
Custodias detenidos y objetos asegurados
Asimismo, se abrió una carpeta de investigación contra los detenidos, identificados como Aldo Jocsan 'N', Jesús 'N', Camilo 'N' Miguel Ángel 'N' y Juan Jesús 'N', para esclarecer si existe una red más amplia de corrupción al interior del penal.
Entre sus pertenencias, se aseguraron:
- Cuatro equipos de telefonía celular
- 110 chips de telefonía celular con números asignados de diferentes compañías telefónicas
- Accesorios
- Cargadores
- Un kit para reparar telefonía celular
- Un kilo de una sustancia similar al 'cristal' en dos paquetes
- Tres cuchillos tácticos
- Dos botellas de bebidas alcohólicas
Los objetos asegurados serán puestos a disposición de la Fiscalía de Morelos para que se realicen las investigaciones correspondientes.
Este caso ha generado preocupación entre la ciudadanía y organismos de derechos humanos, quienes han señalado la necesidad de reforzar los mecanismos de supervisión y control en los centros penitenciarios, a fin de evitar que este tipo de prácticas ilícitas continúen.
Anteriormente, el penal de Atlacholoaya fue señalado por diversos incidentes relacionados con la seguridad interna, por lo que este nuevo hecho podría derivar en una revisión más profunda de sus protocolos de vigilancia.
AG