Una mujer de 65 años, ex empleada de Telégrafos de México, fue víctima de un ataque con ácido hace cuatro años, luego de ser golpeada por hombres que la querían desalojar de su vivienda.
Tras estos hechos, la víctima fue hospitalizada, denunció el caso y luego, junto con la policía, identificó a sus agresores, quienes aún no han sido detenidos.
La víctima, de nombre Alejandra Ramírez, tiene otros tres hermanos, quienes también han denunciado ser agredidos por los acusados.
Víctima toca puertas de la FGE de Oaxaca para pedir justicia
El jueves 19 de marzo, la mujer tocó las puertas de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Oaxaca, en busca del titular General Bernardo Rodríguez Alamilla, para solicitar que se agilice la investigación y la detención de su agresor.
La mujer considera que además de ser atacada con ácido, es víctima de tráfico de influencia. Explicó que en Oaxaca hay grupos que buscan apoderarse de casas para revenderlas, aprovechándose de los precios de la gentrificación o para convertirlas en hoteles.
Antes era el cártel del despojo, ahora son hombres armados con palos que buscan amedrentar a los propietarios de casas antiguas con violencia para despojar. ¿Sus objetivos? Personas de la tercera edad que viven sólos.
¿Qué le pasó a la víctima?
"Yo salí a recoger la basura de la calle, cuando salieron, me golpearon y me arrojaron una cubeta con ácido, que me quemó mi mano. Además de que me agredió el día que ocurrieron los hechos", recordó.
Por esa agresión, Alejandra Ramírez terminó con una fractura en la mano y quemaduras en la espalda por ácido. Según la víctima, quien la atacó la despojó de su vivienda, la cual había heredado de su madre.
Investigaciones del caso
En la FGE está certificada la agresión. Según el informe, el ataque fue en marzo del 2021. Desde entonces, no hay avances en la investigación, una orden de aprehensión, ni acciones para recuperar su vivienda.
El caso ya cumplió cuatro años, pero no avanza, está estancado.
¿Cuál es la pena por ataques con ácido?
Los ataques con ácido serán considerados un delito autónomo sancionado con penas de ocho a 12 años en prisión, así como multas de 300 a 700 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente.
Para los ataques que se determinen como tentativa de feminicidio, la sanción se elevará de 11 a 46 años de cárcel; también aplicará cuando cause daños graves y permanentes a la mujer víctima.
RM