Hidalgo fue uno de los puntos centrales en el desmantelamiento de una red de contrabando de combustible, luego de que autoridades federales ejecutaron 10 cateos en el estado como parte de una operación coordinada con el Estado de México, donde se realizaron otras 10 intervenciones simultáneas tras siete meses de investigación.
Las acciones permitieron la detención de siete personas, entre ellas el presunto líder del grupo, identificado como Mauricio “N”, alias “El Burras”, quien, según la información oficial, coordinaba la logística de la organización y mantenía vínculos con otras estructuras delictivas regionales, además de intentar ocupar el lugar de otro operador detenido en 2025.
La red operaba mediante la extracción ilegal de hidrocarburos, su traslado en pipas y tractocamiones, así como su almacenamiento y comercialización a través de empresas fachada utilizadas para encubrir el origen ilícito del combustible, con una capacidad de extracción estimada en hasta 1.5 millones de litros por semana.
En Hidalgo, uno de los puntos intervenidos fue la localidad de Santa Ana Atzcapotzaltongo, en el municipio de Tepeji del Río, donde se clausuró una toma clandestina vinculada a estas operaciones, como parte de la intervención directa sobre la infraestructura utilizada por el grupo.
Durante los cateos se aseguraron más de 150 mil litros de gas LP, 61 pipas, 55 autotanques, 20 tanques de almacenamiento y 11 tractocamiones, además de 10 camionetas, 12 vehículos sedán, tres motocicletas y una cuatrimoto, junto con armas de fuego, cartuchos, dinero en efectivo y equipo tecnológico empleado para la operación.
Entre los detenidos también se encuentran operadores financieros, administradores y colaboradores responsables de la dispersión de recursos, lo que apunta a una estructura con organización logística y manejo económico definido para sostener la actividad ilícita.
En paralelo, en el Estado de México se ejecutaron otros 10 cateos dentro del mismo despliegue, con el objetivo de intervenir de forma simultánea los dos territorios donde operaba la red, lo que permitió afectar tanto la extracción como la distribución del combustible.
Además, en Chihuahua, Estado de México y Ciudad de México se realizaron 11 acciones operativas adicionales que derivaron en la detención de siete personas más, identificadas como integrantes de otra célula vinculada al lavado de dinero proveniente de la comercialización ilegal de hidrocarburos.
Las investigaciones establecieron que esta segunda estructura estaba encabezada por Héctor Iván “N”, señalado como encargado de coordinar la obtención ilegal de gasolina y diésel, así como su distribución en distintas entidades del país.
El caso se vincula con antecedentes operativos iniciados en 2025, cuando autoridades detectaron una red de robo y comercialización de hidrocarburo en la zona centro del país, lo que permitió seguir la ruta del combustible hasta ubicar centros de operación, almacenamiento y distribución ligados a esta estructura.