Kenderling Albianis, la pequeña de tres años que quedó huérfana durante un accidente en el municipio de Chalco continúa delicada e internada en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, confirmó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
La menor lleva siete días hospitalizada recibiendo atención por una fractura en la pelvis y otras lesiones que tuvo durante el choque entre la motocicleta en la que viajaba con su familia y un vehículo particular en la carretera Tlapala-Miraflores.
La tía de la menor viajó desde EU para encontrarse con la pequeña
Desde el 8 de febrero, llegó a México una hermana de Sherlyn Cordero González, madre de la menor quien murió junto a su esposo y su hijo de cinco años en el accidente, para acompañar a la niña.
La mujer viajó desde Estados Unidos, país en el que radica, hasta el Estado de México para reunirse con la menor y según autoridades ya solicitó la custodia y realizará los trámites para la repatriación de los cuerpos a Venezuela.
Franco, también hermano de Sherlyn, confirmó a MILENIO que ya iniciaron las diligencias correspondientes para darle una despedida digna a su familia y recuperar a la menor.
“Ya estamos en el proceso legal con lo de la niña y nada, esperando los procesos con los entes gubernamentales para que nos digan qué es lo que procede”, dijo.
Se espera que en los próximos días se defina la custodia de la niña y sea entregada a la familia materna o paterna, según decidan las autoridades para resguardar su integridad.
La familia buscaba llegar a Estados Unidos
Kenderling Albianis y su familia llegaron hace un año a Chalco, Estado de México, donde se quedaron a vivir para trabajar y cumplir su sueño de viajar al país del norte en busca de mejores oportunidades.
Pero, el 2 de abril tuvieron un accidente cuando viajaban en una motocicleta, en el impacto salieron proyectados y en el lugar falleció la madre y uno de sus hijos de cinco años de edad, mientras que el padre falleció horas después, en un hospital de la zona.
Kenderling Albianis y su familia llegaron hace un año a Chalco, Estado de México, donde se quedaron a vivir para trabajar y cumplir su sueño de viajar al país del norte en busca de mejores oportunidades.
MA