Policía

¿Cuáles fueron las brutales torturas que Sara Aldrete, apodada como La Narcosatánica, denunció haber vivido cuando la detuvieron?

La mujer tuvo una conversación en donde habló abiertamente y al borde del llanto sobre los crueles tratos que vivió presuntamente a manos de las autoridades de ese entonces.

Sara Aldrete es una mujer que lleva más de 35 años en prisión; ahora en una sincera conversación publicada meses atrás, es que habló sobre las torturas que presuntamente vivió.

Protagonista de uno de los casos más polémicos de la historia, es que Aldrete continúa purgando una condena por multihomicidio, entre otros delitos, luego de que se involucrara con un hombre llamado Adolfo Constanzo.

¿Qué dijo Sara Aldrete sobre su detención?

Sara lleva más de la mitad de su vida en prisión, entró en el año de 1989 cuando escapaba bajo un amenazante entorno que su padrino, Adolfo Constanzo, ejercía sobre ella y otros de sus adeptos; dicho hombre los involucró en la religión mal llamada "santería" y palo mayombe.

Así es como ella terminó involucrada en una seria acusación de multihomicidio, así como profanación de cuerpos. Lo cierto es que hasta la fecha ella se mantiene firme en que esto no era como todos lo pintaron en aquel entonces.

La mujer dijo en una charla con Saskia Niño de Rivera que la torturaron brutalmente para que admitiera crímenes que -afirmó- ella nunca cometió; aunque dijo ser responsable de su vínculo con Constanzo, así como participar en vistas clandestinas a panteones, pero jamás en matanzas de animales, mucho menos de humanos.

Aclaró que en su religión está prohibido usar sacrificios humanos, únicamente animales, pero las autoridades aseguraron en ese momento que el grupo de Aldrete y Constanzo eran los responsables de una fosa hallada junto a un predio de un ahijado del padrino.

Una vez detenidos comenzaron los interrogatorios, pero para Aldrete fue sumamente duro al tener que vivir experiencias  traumáticas, lo que -aseveró- nadie hizo nada y hasta la fecha es un recuerdo sumamente doloroso.

"Han pasado tantos años y aún duele", comentó entre lágrimas. "Me golpearon de una manera muy terrible, muy terrible, me sometieron a torturas muy fuertes. A mí me detienen el 6 de mayo del 89 y me presentan ante un juez el 12 de mayo del 89".

Retomó sus declaraciones en donde reconoció su participación en dicho grupo religioso, pero no en actos delictivos de alto impacto como el homicidio, peor aún el multihomicidio.

"Querían que aceptara que yo había matado gente, que yo había visto todo. Yo les decía: 'Es que yo no sé, sí hice cosas, sí iba a los panteones' y esto y esto, yo a Adolfo le ayudé con esto y esto, y decían que lo que yo decía era pura paja".

Recordó que al momento de la detención empezó a vivir diversas torturas en donde policías querían que ella aceptara la culpa de todos los cadáveres encontrados en un predio, mismo que fue quemado por las mismas autoridades sin haberse llevado a cabo periciales previamente.

"A final de cuentas cuando me detienen y empiezo yo con todas estas situaciones, con las torturas, con... con todo lo que me hicieron y querían que yo aceptara y yo les decía que no, que no sabía de qué estaban hablando".

¿Qué le hicieron a Sara Aldrete en prisión?

Indicó que las agresiones era brutales, desde golpizas hasta electrocutarla, mientras estaba totalmente consciente. Esto con el objetivo que se sometiera y admitiera haber cometido multihomicidio.

"Me empiezan a... me llevaron a una cama, como una camilla de madera, desnuda. Me empiezan a envolver como momia, sólo me dejaron el busto y la parte de la vagina y todo esto abierto y me empiezan a dar toques eléctricos, me mojaban con esponjas y con una cubetita. Decían: 'Trae la cubetita', yo estaba tapada de los ojos, me echaban agua y me daban descargas".

Describió todo lo que sentía al momento de la violencia, pues no solamente era miedo, también el dolor tan fuerte que en cada interrogatorio tenía que vivir a manos de diversos agentes del sistema de seguridad.

"Te juro que sentía que las manos se me hacían así como para adentro, la lengua como si me la fuera a tragar, fue horrible. Me salió como carboncito en ésta parte de aquí (palmas de la manos) y en los pies".

Reconoció que pese al tiempo, todavía no ha superado aquellos recuerdos que le marcaron la vida, pues incluso aunque ha pensado que todo quedó en el pasado, lo cierto es que volver a contarlo cuesta tanto trabajo como desde la primera vez que lo dijo.

"Son cosas que pasa el tiempo y dices: 'Ya pasó, ya fue', pero llega el momento en que lo hablas y es como si no pasara, como recordándote ese momento. Llegué a la prisión y también, al Oriente femenil que era el anexo, y fui violentada igual, me sacaban y me pegaban".

Uno de los momentos más críticos fue cuando Aldrete tuvo una lesión tan grave que incluso requirió una cirugía reconstructiva de sus partes íntimas, ante la cantidad de abusos sexuales a los cuales fue sometida con sodomía.

"Yo llegué tan mal que me tuvieron que traer aquí a Torre Médica de Tepepan para hacerme una cirugía de reconstrucción, porque me quemaron por dentro (los genitales); tenía una cortada desde el ano hasta la vagina, me quitaron pues las maderitas que se quedan de los palos y eso... y pues me tuvieron que reconstruir porque venía muy mal, no podía hacer del baño, no podía defecar, no podía orinar, me dolía hasta el alma de verdad".

Lamentó que nadie hizo nada cuando el juez supo sobre los maltratos perpetrados en contra de Aldrete, éste no hizo más que aceptar que las lesiones presuntamente no comprometían su vida, pero la brutalidad que vivió daba cuenta de otra cosa.

"Pasé cosas muy difíciles, muy fuertes. Yo sólo me quería morir. Cuando me llevaron al juzgado el juez me pidió que le mostrara si tenía golpes y me desnudaron. Sacaron a mi papá de ahí para que yo pudiera hablar con el juez, pero no quedó asentado, no dijeron nada. Nada más dijeron que tenía golpes, que tardaban 1 mes en sanar, que no ponían en riesgo mi vida".

Aldrete expresó que nadie tomó en cuenta todas las lesiones que fueron registradas y documentadas. Reveló que sigue siendo olvidada por el sistema en una historia que -destacó- fue mal contada porque su caso se divide entre "la bruja más sanguinaria" o "la mujer víctima de un sistema judicial".

Cerró el tema de dichas experiencias traumáticas señalando que nadie conoce a Sara como persona, pues solamente se quedaron con lo que se dijo en ese momento: "Fui sentenciada por la sociedad, antes de ser juzgada por la autoridad, sin conocerme".



KVS

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Karla Vázquez
  • Karla Vázquez
  • karla.vazquez@milenio.com
  • Coordinadora de la Unidad de Tráfico en Milenio digital. Periodista con interés por temas de política, policiaco, farándula, internacional, tendencias y virales. Fan de la música, diversidad cultural, arte, animalitos y el feminismo.
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