En México, uno de cada cuatro cigarros que se consumen en el país es ilegal, lo que equivale a una evasión fiscal cercana a los 23 mil millones de pesos, según estimaciones del Consejo Nacional de la Industria Tabacalera (Conainta).
Durante el Foro Nacional de Seguridad, Combate a la Piratería y el Contrabando, organizado por la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), Gastón Zambrano, presidente de Conainta, indicó que el contrabando de cigarrillos en territorio mexicano representa casi el mismo presupuesto que se destina a un programa social de gran alcance como lo es Jóvenes Construyendo el Futuro.
"Los cigarros ilegales en México representan el 26 por ciento del volumen de cigarros que se venden en el país, es decir, uno de cada cuatro cigarros que se consumen en el país, en México, es ilegal, esto equivale aproximadamente a una evasión fiscal de cerca de 23 mil millones de pesos".
“Revisando el paquete económico que se está discutiendo en estos momentos en la Cámara de Diputados, por ejemplo, el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro que tiene para el 2027, 25 mil millones de pesos”, dijo en entrevista con MILENIO.
Previamente, en su intervención en el Foro Nacional de Seguridad, Combate a la Piratería y el Contrabando, Zambrano explicó que la estrategia de aumentar los impuestos a los cigarros con la finalidad de que se consuma menos no ha funcionado y que los altos costos son los que han disparado el mercado ilegal.
Incluso, mencionó que el gobierno federal registra una cifra histórica de casi 600 millones de cigarrillos apócrifos asegurados, pero que estos no son ni el 10 por ciento de la cantidad que se distribuye ilegalmente en las calles del país.
“La autoridad lleva cerca de 600 millones de cigarros decomisados, cifra récord, pero no es ni siquiera el 10 por ciento del volumen de cigarros ilegales que hay allá afuera.
Entonces siendo optimista me gusta el camino en el que estamos avanzando, trabajando en coordinación con la autoridad, haciendo que exista un estado de derecho y ejerciendo la ley pero, por otro lado, si no se quita este incentivo perverso de los altos impuestos, difícilmente vamos a ver un cambio sustancial en el mercado”.
En entrevista, explicó que existen dos vías principales para la comercialización de estos cigarros, la primera es que el producto no cumple con la regulación sanitaria, ni la regulación fiscal, es decir, que desde el inicio la cajetilla no tiene los pictoramas y las leyendas de advertencia.
Y la segunda se trata de la evasión fiscal, la cual conlleva estos productos que en la calle se venden a precios que no justifican ni el pago de impuestos.
En este sentido, pidió al gobierno federal y a la Cámara de Diputados para que frenen el aumento de impuestos que se tiene previsto y que se busque una reducción en los mismos para la industria tabacalera, esto con la finalidad de disminuir los precios y frenar la incursión de millones de cigarros del mercado negro.
“Un llamado a la Secretaría de Hacienda y Cámara de Diputados para que den reversa al ocho por ciento de incremento de impuestos, que se tiene para cigarros para el 2027 y que se aprobó desde el año pasado. Esto incrementaría mucho más la diferencia entre el precio de un producto legal y un producto ilegal, lo cual agravaría aún más el problema de cigarros ilegales que tenemos en México”.
LG