El caso El Pinal es el capítulo más grave en la carrera política de César Gustavo Jáuregui Moreno, pero no el único que lo ha envuelto en controversias.
Jáuregui Moreno es un panista de cepa, con una carrera construida a lo largo de más de tres décadas en la estructura partidista y en la administración pública estatal y municipal.
De diputado a fiscal: así fue su trayectoria
Fue diputado local en dos ocasiones (2004-2007 y 2013-2016), coordinando la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) en ambos periodos. También fue secretario del ayuntamiento en Juárez (2000-2001), Delicias (2010-2013) y Chihuahua (2016-2021).
Uno de los casos que más marcaron su carrera fue haber sido señalado como parte de lo que llamaron la “nómina secreta” de César Duarte. En 2019, entre las investigaciones de la operación “Justicia para Chihuahua”, se reveló que Jáuregui Moreno, en su calidad de diputado local y coordinador de la bancada del PAN, habría recibido apoyos mensuales que en conjunto superaron los 10 millones de pesos entre 2014 y 2015.
Aunque ese mismo año reconoció haber recibido el dinero, argumentó que se trataba de entregas institucionales para el funcionamiento del grupo parlamentario y no de sobornos personales.
En enero de 2023, tras dejar la Secretaría General de Gobierno, fue designado como titular de la Fiscalía General del Estado, luego de ser propuesto por la gobernadora María Eugenia Campos Galván y ratificado por el Congreso del estado de Chihuahua.
Durante su gestión lo alcanzó el caso del crematorio “Plenitud” de Ciudad Juárez, en junio de 2025, que generó una crisis de derechos humanos.
Colectivos de familias de personas desaparecidas señalaron a la Fiscalía a su cargo por omisiones en la fiscalización del establecimiento y por retrasos en los peritajes de ADN para identificar los restos.
Fue fuertemente criticado por omisión institucional y negligencia en cadena. Denunciaron que la institución inicialmente minimizó la magnitud de la tragedia, obstaculizó los procesos de identificación y falló en sus deberes de supervisión.
Tras su salida de la fiscalía, Jáuregui intentó reposicionarse políticamente como aspirante del PAN a la alcaldía de Chihuahua.
En junio de este año denunció la circulación masiva de mensajes de texto apócrifos que lo vinculaban falsamente a un evento con el alcalde de Juárez, lo que interpretó como parte de una “guerra sucia” en su contra.
En julio ofreció una disculpa pública después de que un simpatizante suyo pintara con propaganda su nombre sobre la barda de la casa de enlace de una diputada local, un acto que atribuyó a un “error de logística”.
La CIA en México
Pero lo que hoy lo mantiene detenido y lo ubica como protagonista principal de uno de los escándalos de seguridad más delicados en la historia reciente del país es la presencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en México.
La mañana de este sábado, elementos de la Policía Estatal detuvieron a Jáuregui Moreno en la colonia Campestre Washington, en la ciudad de Chihuahua. En cumplimiento de una orden de aprehensión girada por el juez Luis Alberto Simental Ortega, por los delitos de ejercicio ilegal del servicio público y coalición.
En la misma causa se señala a Guillermo Arturo Zuany Portillo, exdirector de la Agencia Estatal de Investigación y exfiscal de Operaciones Estratégicas y Antisecuestro, por los mismos delitos, además de falsedad ante autoridades con penalidad agravada.
La detención fue el desenlace de una investigación que la propia Fiscalía de Chihuahua, ya bajo nueva dirección, había iniciado para deslindar responsabilidades por el operativo que él mismo había comandado meses atrás.
El origen se remonta al operativo antidrogas realizado entre el 17 y el 19 de abril de 2026 en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos. Allí, aparentemente, fuerzas estatales desmantelaron un laboratorio para la fabricación de drogas sintéticas.
La operación se tornó en un escándalo internacional cuando se confirmó que en el convoy de regreso participaban dos presuntos agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, quienes murieron junto a dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) tras un accidente en la sierra.
El punto central de la controversia no fue el desmantelamiento del laboratorio, sino la forma en que se ejecutó el operativo. La investigación posterior cuestiona las omisiones en la cadena de mando y en los protocolos aplicables. Además, al no reportar a las autoridades federales la presencia de agentes extranjeros en una operación de seguridad en territorio nacional, se contravienen los protocolos de la Ley de Seguridad Nacional.
La fiscal Wendy Chávez, titular de la Unidad Especializada para la Investigación, reportó en abril pasado que los agentes extranjeros mantuvieron una participación limitada, reservada y sin interacción operativa directa, salvo con el entonces director de la Agencia Estatal de Investigación y su equipo cercano de seguridad.
Chávez Villanueva precisó que estas personas no portaban armas de fuego ni insignias oficiales presuntamente de la CIA en su entrada a México, vestían ropa civil y mantuvieron el rostro cubierto durante la mayor parte del tiempo.
Ante la presión mediática y política, Jáuregui Moreno renunció al cargo de fiscal general el 27 de abril de 2026, admitiendo que asumía la “responsabilidad política” por las fallas institucionales.
En tanto, la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, señaló que el exfiscal chihuahuense habría cometido traición a la patria al permitir la intervención de personas extranjeras en territorio nacional sin autorización.
ROA