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Domingo , 19.05.2019 / 09:53 Hoy

De neblinas y Don Goyo

Jesús Pérez Torreblanca y Rosalía Molina Bonilla (I)

Víctor Bacre Parra

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A Jorge Medina Viedas

Paulo Freire, el gran educador brasileño decía: “Pensar en la Historia como posibilidad es reconocer la educación como una posibilidad. Significa que, si bien la educación no puede alcanzarlo todo, sí tiene algunos logros a su alcance (...)Uno de los desafíos a los que nos enfrentamos los educadores es descubrir que resulta históricamente factible en la línea de contribuir a la transformación del mundo, el poder apoyar con nuestra vocación y servicio docentes a la estructuración de un mundo más redondeado, menos anguloso y menos cuadrado, es decir, el ayudar a construir un mundo más humano”.

Nos tocó, en tiempo y circunstancia, tener como profesores en la primaria y en la secundaria en Teziutlán,Puebla, uno de los corazones del Totonacapan-a Rosalía Molina Bonilla (Mtra. Rosita) y a Jesús Pérez Torreblanca (Prof. Torreblanca). Ella, alma y corazón del Instituto Teziutlán, IT; y él, corazón, cerebro y fundador de la Escuela Secundaria Federal “Antonio Audirac”, Esfaa. Dos instituciones que estaban, desde su génesis interrelacionadas con su presencia y transcendencia.

Y ambos, Jesús y Rosita, fueron: “Constructores y Forjadores de Instituciones, Escuelas y Centros Educativos” y “Formadores y Escultores de Espíritus, Cuerpos y Mentes” al servicio y apoyo de sus familias, de los diferentes estamentos sociales y de la propia existencia y vivencia de “Nuestra Patria llamada: Teziutlán, Puebla y México”.

El Instituto Teziutlán, de origen privado, logró establecer un modelo educativo de alta calidad académica pese a sus limitaciones de infraestructura material. Pero no así en la preparación académica de su plantilla docente y administrativa. El tener, además, un régimen de internado para varones así como para externos de igual sexo, invitó a las familias de diferentes comunidades del propio Totonacapan a enviar a sus hijos como pupilos y alumnos a esta institución.

Desde Oriental, Libres, Zaragoza, Tlatlauqui, Zacapoaxtla, Cuetzalan, Ayotoxco, Tenampulco, San José Acateno, Tlapacoyan, Martínez de la Torre, San Rafael, Nautla, Gutiérrez Zamora, Poza Rica, Tuxpan y Tampico. A Plan de Arroyos, Altotonga, Xiutetelco, Misantla, Jalacingo Perote y Tepeyahualco cerraban uno de los circuitos de ese Totonacapan (De igual manera, el Colegio “María Estuardo” y el Colegio “Eufrosina Camacho Vda. de Ávila” se ofrecieron desde Teziutlán a las jóvenes y señoritas de la misma zona también con los regímenes de internado y externas y de igual éxito y concurrencias).

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