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Lunes , 18.03.2019 / 09:17 Hoy

El sexódromo

Los múltiples matices de la práctica BDSM

Verónica Maza Bustamante

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Para poder disfrutar esta práctica erótica, así como explotarla de una manera excepcional, es necesario comprender que tiene múltiples matices, diversas formas de ejercerla, reglas precisas, detalles a tener en cuenta para salvaguardar la seguridad, la salud y la higiene. Por eso, aquí les comparto algunos detalles.

El BDSM no es una relación de poder. No es para personas que buscan sentir supremacía o que adoran ser maltratados, pues una relación BDSM incluye confianza, complicidad, respeto, cariño, amistad “y hasta amor”, como explica José Luis Carranco Vega, autor del libro Las reglas del juego. El manual de BDSM. “Hay tantas formas de verlo y sentirlo como amantes del mismo hay… el respeto por ambas partes es lo que debe imperar”.

El BDSM no es un simple juego de roles. Si bien en una relación de este tipo dos o más personas asumen un rol concreto y se pactan las reglas a seguir, es importante comprender que como todo en lo erótico puede ir mutando, especializándose, haciéndose cada vez más complejo y satisfactorio. Es, en realidad, una forma de vida.

Los roles pueden ser intercambiables. Dependiendo de la personalidad de cada participante, así como de sus fantasías, se puede cambiar el rol de sumiso a dominante para asumirse como switch (en el apartado inferior, lo explico). Hay que recordar que en esta práctica la penetración no es necesaria, a menos que así se especifique.

La importancia de un contrato. Es un documento en el que amo/a y esclavo/a fijan los límites de la relación que tendrán en el futuro. Es de carácter simbólico pero cumple con dos funciones básicas: primero, dejar en claro lo que se hará, lo que no se puede hacer, cuál será la palabra secreta si uno desea detener la sesión, el nivel de dominio, las horas y días a ejercer la práctica. El “plan de doma” debe ser específico y aclara con qué se puede jugar (exhibición semidesnuda, flagelación, ceras calientes, hielo), y con qué no (por ejemplo, humillaciones en sitios públicos, collar de perro, inserciones), lo cual dependerá de cada persona. El segundo punto que cubre el contrato es el de la excitación. Su firma suele ser un gran momento para los involucrados, pudiendo llevarse a cabo en privado o en público, con testigos.

Ejercicios diversos. Ya con las cosas claras, se pueden practicar las nalgadas (spanking), usar látigos, varas, bondage, autobondage, pinzas, cera caliente, agujas, electricidad, bolsas de vacío, tortura genital, castigos en los pechos, “muebles humanos”, face sitting, “mascotas humanas”, adoración a los pies, fetichismo, pisoteado (trampling), cinturones de castidad, mordazas, piercing genital, depilación, denegación del placer, sumisión, humillación y todo lo que se le ocurra a una pareja que haga una práctica sana, segura y consensuada.

***

¿Quién eres en esta práctica?

La manera más sencilla de ubicarse como pareja BDSM es saber lo que uno quiere y pedirlo de manera correcta. Se puede conocer gente similar en los clubes de internet, en los anuncios clasificados de la práctica, o por coincidencia de vida con alguien más. Después del primer encuentro se sabrá si es posible que puedan seguir con ello u olvidarlo. Aquí, las formas más comunes:

Mujer sumisa busca hombre dominante

Es la opción más buscada. Hay que tener precaución y no elegir a la ligera. Es esencial tener referencias de ese amo para estar seguras de que respetará las condiciones y requerimientos femeninos.

Mujer dominante busca sumiso.

Es casi tan requerida como la anterior. Hay muchos hombres a los que les encanta ser dominados por mujeres y es más común que contraten lo servicios de dóminas profesionales, que cobran por hora o sesión. Algunas tienen calabozo o, cuando menos, un espacio con diversos objetos para llevar a cabo las actividades.

Hombre dominante busca sumisa.

Esta combinación no es la más exitosa cuando se busca en páginas de contactos, porque las mujeres suelen tener mucho cuidado y no es tan sencillo que se acepte a un amo sin conocerlo. Funciona mejor las recomendaciones entre amigos y conocidos de la práctica o en una relación de pareja tradicional en la que decidan integrar esta posibilidad para su goce.

Hombre sumiso busca ama.

Esta búsqueda funciona mejor con las dominátrix profesionales de paga, pues se puede contratar sus servicios, pues por lo regular las amas ya tienen parejas con quienes ejercer estos placeres y no responden a los anuncios tan fácilmente.

Switch busca switch.

No hay nada mejor para una persona que gusta de intercambiar roles que tener por pareja(s) a quienes les gusta hacer lo mismo, aunque también es placentero estar con alguien definido en un solo sentido. Este tipo es más flexible y presenta una amplia gama de posibilidades pues se duplican las opciones para cada uno. La comunicación y el respeto son básicos, como en todas las opciones BDSM.


elsexodromo@hotmail.com

@draverotica

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