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Jueves , 25.04.2019 / 07:23 Hoy

Voces Ibero

Ron y los ingenuos supremacistas blancos

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Hannah Arendt, filósofa de origen judío, afirmaba que la causa de los horrores del holocausto no fue la maldad de sus ejecutores sino su ausencia de reflexión que rayaba en la estupidez. 

Y es precisamente de la estupidez de los supremacistas blancos, de la que el director Spike Lee se burla todo el tiempo en su último film El Infiltrado del KKKlan (2018). Una película que constituye una clara protesta ante la posición racista del actual presidente de los Estados Unidos Donald Trump.

Lee, director de cine estadounidense que se ha caracterizado siempre por integrar la denuncia social en sus filmes, toma una historia real publicada por su protagonista Ron Satllworth en 2014. Satllworth fue el primer policía afroamericano cuya misión consistió inicialmente en monitorear un discurso de Stokely Carmichael (Kwame Ture), líder del movimiento por los derechos civiles asociado al Partido Panteras Negras (una organización nacionalista negra que, entre otras cosas, denunciaba abusos de la policía).

Al presenciar ese discurso, Ron reflexiona que, aun siendo negro, al ser policía, forma parte de un grupo que su propia raza identifica como opresor, por lo que decide generar un cambio. 

Es así como se embarca en la aventura de infiltrarse en el grupo del Kkklan haciéndose pasar telefónicamente por uno de ellos, con el fin de detener una posible batalla racial. 

Logra también que su compañero Flip Zimmerman (Adam Driver), un policía de origen judío con crisis de identidad, sea su doble en las entrevistas presenciales con los supremacistas blancos.

La película fue ganadora del Gran Prix del festival de Cine de Cannes y del Oscar al mejor guion adaptado. 

Con ella Lee logra generar el suspenso en el espectador ante el peligro de que el protagonista sea descubierto y muestra el absurdo de un negro en el teléfono haciéndose pasar por blanco, mientras se mofa junto con sus compañeros del grado de ingenuidad de un grupo de hombres que afirman pertenecer a una raza superior.

Infiltrado del KKKlan es una gran película, divertida, ágil y amena que logra evidenciar que el cine también puede ser un instrumento poderoso para generar discusión alrededor de un tema como el racismo.

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