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Sábado , 20.04.2019 / 10:39 Hoy

Estado fallido

Era hermosa, ¿y qué?

Susana Moscatel

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Este es mi deseo para todos nosotros ahora que estamos por empezar un nuevo y complicado año. El deseo colectivo. El que tal vez nos pueda salvar de más desastres e hipocresías de los que ya nos ha generado esta cultura que entró, con poder nuclear, a nuestra sociedad mexicana los últimos años. Pero hay que ser cautelosos, porque precisamente por el hastío de lo políticamente correcto mucha gente siente el derecho a insultar, agredir y hacer daño. Precisamente por ese hastío muchísima gente votó por Donald Trump. Y otros nos hemos descubierto que por miedo a ya no poder decir nada, mejor decimos cosas insulsas. Solo la ficción se salva, y apenas.

Steve Martin, uno de los mejores comediantes del mundo y amigo de la recién fallecida Carrie Fisher, escribió lo que millones pensaron cuando ella murió hace tres días. “Cuando yo era joven Carrie Fisher era la criatura más hermosa que había visto en mi vida. Resultó que era ocurrente y brillante también”. ¿Eso es ofensivo? Difícilmente cuando pensamos en Carrie con su bikini dorado y luego, años después reconquistando esa y mucha más escenas para hacer gran sátira de lo difícil que resultó ser un ser hermoso y pensante.

¿Si eres hermosa es ofensivo que te lo digan? Pues sí, cuando estás tratando de cruzar una calle y alguien te grita leperadas desde su coche. Sí, cuando eres un ser integral, interesante, sarcástico e inteligente y las personas no ven más allá de tu belleza. No, si es parte de tu historia y la gente lo recuerda. En 1978 nadie se hubiera espantado, pero como Carrie murió en 2016, Steve Martin fue agredido en Twitter a más no poder por recordar esa imagen tan emblemática.

Como el póster del traje de baño rojo de Farrah Fawcett hay dos figuras fundamentales de la belleza femenina de esos tiempos. ¿Hay que encontrar a todos los hombres que las tenían en sus paredes y juzgarlos ahora por ello? ¿Meterlos a un curso de sensibilización? Entonces vengan por mí también porque en mi pared habían tres Michaels: Jackson (no mi símbolo sexual), J. Fox (Justin Bieber no es nada) y Keaton (¿qué quieren? Era una niña rara).

Estos días tenemos que cuidar tanto nuestras palabras porque no sabemos quién va a tomar solo un pedacito de lo dicho y usarlo para acabar con nosotros. Sin tomar en cuenta el tono, significado y contexto. Nos ha pasado a todos a mayor o menor medida, ¿pero qué creen? Con las elecciones que vienen se va a poner peor. Es la guerra de las palabras y los conceptos y nadie está libre de no ser usado.

Tengo grandes amigos que han recibido amenazas de muerte y hasta agresiones por personas que suelen trabajar de luchadores sociales, porque en lugar de detenerse a armar un diálogo que los llevaría al mismo punto, a una misma conclusión, prefieren usar una o dos frases para que arda Troya y hablar de temas muy reales y graves. Pero sacrificando a alguien en el camino.

¿Por qué no prefieren hacer más su trabajo y encontrar diálogo y aliados que quedarse con la primera impresión? ¿No sería mejor por la causa? ¿No está pasando todo esto, en todos los niveles, porque la cultura de lo políticamente correcto está acabando con la diversidad hasta de expresión? ¿Solo hay una forma de decir las cosas?

En fin. Para mí es tema a resolver este 2017. ¿Qué palabras puedo usar y cuáles no para contarles de mi fuente? ¿Cuando es necesario confrontar a alguien sin que eso me vuelva bully? ¿Cómo buscar que en conjunto construyamos y no estemos peleando no por cómo vivir mejor, sino por las palabras que usamos para hacerlo. Lo aprendí este año, un amigo de Kansas City me pidió amablemente que dejara de referirme a su gente como “African American”. “Soy negro. Así te puedes referir a mí. Sé que nunca me insultarías, así que deja de buscar las palabras adecuadas para no ofenderme. Es agotador”. Mi cara de shock lo hizo reír tanto que me di cuenta lo programada que ya estaba yo para no meter la pata.

Así que me pregunto, a este ritmo, ¿Aprenderemos a distinguir a un misógino de un Steve Martin? ¿A un racista de una actriz que interpreta personajes como La India María? Y sí, en esa otra galaxia, la princesa Leia era brutalmente hermosa. ¿Y qué?

Twitter: @SusanaMoscatel

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