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Domingo , 21.04.2019 / 02:27 Hoy

Apuntes

Periodismo y autorregulación

Rubén Alonso

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Las “conferencias mañaneras” muestran el estilo y estrategia de comunicación social de la Presidencia de la República y su titular, Andrés Manuel López Obrador; también son un espejo del periodismo ante así, de periodistas y medios en el ejercicio de su función frente al poder público.

El pasado viernes, el comentario de Alejandro de la Peña, director general de En Contexto, Sin Mordaza, Canal 58, luego de dos preguntas sobre los resultados del “huachicoleo”, dejó a más de uno boquiabierto, con pena ajena, al asegurar que “muchísimos, algunos medios, o muchos, de comunicación que se dedican a estar mintiendo, difamando y más”, señalando sin mencionar a Imagen TV y Ciro Gómez Leyva; y para rematar, hizo una pregunta con cola (pues denotaba ignorancia sobre derecho de réplica y daño moral: “¿No hay una normatividad para esto?”.

La respuesta de López Obrador fue: “la prensa se regula con la prensa. Vale más que haya libertades, que haya excesos” (ver: minuto 39 en http://bit.ly/2uRIT9F; o http://bit.ly/2G4ktQl). El 7 de julio de 1996, el entonces presidente Ernesto Zedillo, en el ignominioso “Día de la Libertad de Expresión” en México, ante veladas peticiones que desde el Estado se regulara a los medios de comunicación (desde los dueños se trataba de estímulos fiscales y concesiones), zanjó el debate al decir: “Considero que son los propios medios, individualmente o mejor aún, como un colectivo quienes deben determinar su autorregulación de cara a los más altos intereses de la sociedad y en beneficio de su calidad como instrumentos de la opinión pública” (ver: http://bit.ly/2UKGaxn).

La autorregulación ha sido abordada desde la academia como una ruta ética para librarse del ahogamiento de la libertad de expresión frente al Estado y el mercado. Se puede consultar a Hugo Aznar en “Comunicación responsable. Deontología y autorregulación de los medios” (Barcelona, Ariel, 1999), o bien, “La autorregulación de la comunicación: entre el Estado y el mercado” (ver: http://bit.ly/2OUlI7G).

La autorregulación es un ejercicio y compromiso ético autónomo; la ley (heterónoma) es la “ética mínima” cuando se asume consciente y libremente. Plantear normas que regulen la libertad de expresión es someterla. No se regula la libertad, sí los daños que ésta podría provocar sobre derechos de otros.

Si la Presidencia de la República tiene su estrategia y agenda de comunicación, el periodismo requiere diseñar, construir en libertad, su estrategia y agenda (como muchos lo hacen), o quedará sometida al poder que por naturaleza tiende a avasallar.

Twitter: @jrubenalonsog

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