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Viernes , 19.04.2019 / 15:49 Hoy

Apuntes

La corrupción como institución

Rubén Alonso

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Dos años ha cumplido la instalación del Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), y en los locales aún tres entidades no cuentan con ello. El de Jalisco, ya supera un año de instalación y funcionamiento. ¿A dónde vamos?, ¿qué se ha hecho?, ¿dónde y cuáles son sus banderas? (ver: http://bit.ly/2SVDUOP).

El sistema, tanto nacional como locales, no es el CPC, pero éste, al presidir el Comité Coordinador que integra a instituciones de Estado (fiscalías, auditorías, órganos de control interno, tribunales, organismos de transparencia) está para articular, conducir, darle rumbo, objetivos, estrategias de manera colaborativa. En otras palabras, los comités (nacional y locales) son facilitadores para que lo que ya existía funcionen coordinadamente haciendo la parte que a cada uno les corresponde: identificar, prevenir, investigar, sancionar la corrupción.

Independientemente de las piedras a que se han enfrentado el sistema nacional y locales desde contar con estructura jurídica armónica, integración de sus partes, diseño de planes y programas, parece que se han quedado sin banderas. Si el combate a la corrupción en México en años recientes fue exigencia e impulso ciudadano, ahora tenemos, en la palabra mañanera y hechos emblemáticos, que la voluntad del Ejecutivo federal y él mismo es quien conduce y encabeza el combate a la corrupción: el huachicoleo, señalamientos mediáticos de conflictos de interés, centralización en la disposición de recursos públicos para reducir la corrupción, reestructuración de programas sociales pervertidos, anteponer el carácter “honrado” y austero de la persona frente a la exigencia de la ley, etcétera. Aunque de ello no tengamos información completa, sólo palabras.

Los comités de participación de los sistemas anticorrupción han quedado relegados, y más preocupante, fuera del conocimiento y percepción ciudadana. Para el ciudadano común, el Ejecutivo federal se muestra como el referente contra el combate a la corrupción.

En cien días, a partir del 1 de diciembre de 2018, la articulación y acción ciudadana a través de los CPC para combatir el cáncer que corroe instituciones y sociedad, está excluida, ignorada; parece que trabaja para sí misma, con planes para planear; aún no ha adquiere “carta de ciudadanía” reconocible por ciudadanos de a pie.

De continuar así el combate a la corrupción se institucionalizará y lo creado para ese fin terminará siendo administración de la corrupción; su combate dependerá de la voluntad de una sola persona, no de todos y todas.

Twitter: @jrubenalonsog

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