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Jueves , 18.04.2019 / 22:08 Hoy

Política Irremediable

¿Repartir antes de generar?

Román Revueltas Retes

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El asunto de los precios de garantía para los productos del campo, un tema del que habló Héctor Aguilar Camín en su columna de ayer, es muy preocupante en tanto que puede poner fuera del mercado a los agricultores más competitivos y modernizados de México.

Los subsidios son tal vez necesarios en ciertas ocasiones (de hecho, la agricultura y la ganadería están subvencionadas en los países de la Unión Europea y en los mismísimos Estados Unidos hay fondos federales de apoyo al sector agropecuario). Pero el modelo económico que estamos instaurando en estos momentos en este país pareciera estar dirigido a compensar universalmente a los sectores improductivos en vez de recompensar —así fuere a través de no meter las manos, de no estorbar y de simplificar las regulaciones— a los individuos más emprendedores.

El gran principio rector del actual Gobierno es la repartición de los magros caudales que logra recaudar doña Hacienda en una nación que se caracteriza por no cobrar impuestos a los millones y millones de ciudadanos que trabajan en la informalidad. Tampoco, por razones políticas (las mismas que llevan a los mentados estados de la UE a repartir generosos subsidios a los productores agropecuarios), hemos implantado una reforma fiscal que permita aplicar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los sacrosantos alimentos y a las santificadas medicinas. Y, ahora mismo, en lugar de abrir nuevas rondas de licitaciones para que los inversores —que no son unos seres malignos ni feroces tiburones sino meramente individuos o corporaciones que tienen el dinero que tanta falta nos hace a nosotros para inyectarlo a la economía real— capitalicen a Pemex o a la Comisión Federal de Electricidad y que puedan producir ganancias, les estamos cerrando las puertas. ¿Por qué? Por razones ideológicas y por una visión de las cosas irremediablemente anticuada, teñida de resentimiento y desconfianza.

Esta receta, la de repartir sin encargarse previamente de generar, no ha funcionado en ningún país del mundo. Pero, bueno, sigue siendo un espejismo que nubla los espíritus de mucha gente. Al final del camino, desafortunadamente, llega el momento de pagar la factura. Y, peor aún, más empobrecidos todos…

revueltas@mac.com

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