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Miércoles , 24.04.2019 / 04:18 Hoy

Política Irremediable

La pobreza: morrocotudo problema

Román Revueltas Retes

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Pues sí, primero los pobres. Nadie lo discute. Más allá de la realidad inaceptable de que millones de compatriotas sobrellevan una vida de inhumanas estreches, hay también un hecho que la mayoría de la gente no percibe: la pobreza es muy costosa para las naciones. Resulta, señoras y señores, que la consustancial improductividad de los individuos más desposeídos —carecen de cualificaciones para integrarse en el sector industrial o en el ámbito de los servicios, no fabrican bienes que se puedan colocar en los mercados, prácticamente no consumen mercancías y no pagan impuestos— obliga a que la intervención del Estado sea meramente asistencial y, por así decirlo, a fondo perdido. Cuando un Gobierno construye una autopista, el dinero gastado en esa obra termina por volver al erario porque la actividad económica crece en la región beneficiada. Lo mismo ocurre con otras inversiones públicas, ya sea en infraestructura, en desarrollo industrial o en tecnología. Por el contrario, los subsidios a los grupos más marginados de la sociedad no hacen más que asegurarles unas mínimas condiciones de subsistencia pero no cambian de fondo las condiciones que, como una ominosa sentencia, los mantienen en la miseria.

Estamos hablando de un círculo vicioso absolutamente perverso porque una cosa lleva a la otra de manera fatal: la falta de formación profesional te condena a no obtener un empleo mínimamente remunerado, la desnutrición te resta habilidades, la marginación te confina a permanecer en los grupos más excluidos y, peor aún, te son negadas las oportunidades que se les presentan a otros sujetos por la simple circunstancia de haber nacido ellos en los segmentos sociales más privilegiados.

Una auténtica cuadratura del círculo, o sea. Porque, además, las cacareadas bondades del libre mercado no se desparraman universalmente ni tampoco la iniciativa privada florece donde no va a haber beneficios. ¿La prueba? En México, las entidades federativas más atrasadas son las que menos inversión reciben: las maquiladoras, los parques industriales, los lujosos centros comerciales y los grandes proyectos inmobiliarios se edifican donde ya hay dinero, no donde no hay. Gigantesco reto para la 4T.

revueltas@mac.com

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