• Regístrate
Estás leyendo: Yo tengo otros datos
Comparte esta noticia
Jueves , 25.04.2019 / 05:39 Hoy

Artículo mortis

Yo tengo otros datos

Roberta Garza

Escuchar audio
Publicidad
Publicidad

Ayer, desde su púlpito mañanero, AMLO dijo así de la andanada de amenazas y agresiones que le cayeron a Jorge Ramos luego de que éste lo exhibiera mintiendo respecto a las alarmantes cifras de asesinatos en México, dirigiéndose específicamente a los reporteros que lo cubren de manera cotidiana: “Si ustedes se pasan, pues ya saben, no, lo que sucede. Pero no soy yo, es la gente, no es conmigo, es con los ciudadanos”.

Traducido del gansés, el Presidente de la República justificó las amenazas y agresiones a los periodistas que le son críticos, asegurándose de que sigan viento en popa e impunes. Nada nuevo; desde sus infinitas campañas se la pasaba denostando a quienes en el pleno ejercicio de su trabajo no le eran favorables o dóciles, y vemos que lo sigue haciendo, con el agravante de que ahora es desde el poder, con un Legislativo a modo, un Judicial acogotado y una policía militarizada a su servicio personal.

El asunto es que sus camisas pardas seguirán atacando en su nombre y con su plena bendición a quien ose criticarlo, y demasiado pocos parecemos darnos por alarmados. Quizá porque ese “yo tengo otros datos” se extiende ahora al devenir nacional entero: por si hubiera hecho mella alguno de esos datos duros que desmienten su discurso de cambio, o el anticorrupción —si no bastara la cohorte de malandros con los que se rodea, allí está el expediente perdido de la maestra, la casita de Barbosa o la reciente designación de Reyna Bautista en Petróleos Mexicanos, antes inhabilitada por el fango de la Línea 12 del Metro, por repasar nomás lo de la semana—, a través de las mismas redes sociales con que “el pueblo bueno” le tunde a los fifís se desatan, luego de cada pifia, los intentos por construir “verdades alternativas”: Ramos es un insolente; Vargas Llosa es un viejito enculado; el desmantelamiento de las organizaciones civiles independientes es porque son corruptas y el temor de los mercados es un ataque a la soberanía.

Estos buscapiés no son fortuitos ni bienintencionados. El mensaje es sincronizado y replicado con una eficiencia y precisión que ya quisiera el resto del gabinete. Están diseñados para construir y alimentar un falso discurso, originado desde los voceros, oficiales y no, de la transformación de cuarta —desde Clouthier hasta Ackerman, Solalinde et al—, desparramado luego hasta la náusea por los troles y bots a sus órdenes y, después, por solovinos útiles.

La estrategia no es nueva. Gregory Plekanov, el teórico marxista, favorecía la promulgación de ideas claves entre un pequeño grupo de influyentes para su inserción en otras voces públicas, y la selección de una sola idea, reducida al mínimo, para consumo y acción de las masas. Lenin lo recoge en su manifiesto de 1902, ¿Qué hacer?, definiendo la distinción entre la labor intelectual del propagandista y la emocional del agitador social, condonando el uso de medias verdades para moldear la opinión pública y garantizarse el favor popular. De que los ciudadanos mexicanos nos demos por enterados del agitprop que nos receta la transformación de cuarta depende la supervivencia de nuestra democracia.

@robertayque

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.