• Regístrate
Estás leyendo: Tiempos idos
Comparte esta noticia
Lunes , 22.04.2019 / 17:22 Hoy

Umbral

Tiempos idos

Ramón Macías Mora

Publicidad
Publicidad

Pregunté obsesionado, al dramaturgo tapatío Efraín Franco a propósito de una obra de teatro de corte taurino de la cual me habló hace ya muchos ayeres, cuando le conocí conduciendo el programa radiofónico que se transmitía en lo que hoy es C7, En el piso dos de la antigua Casa de la Cultura jalisciense, obra por cierto de uno de los consentidos del gobernador Agustín Yáñez; el arquitecto Julio de la Peña.

Me hizo saber el doctor Franco que él mismo, dirigió la puesta en escena de El gachó obra por cierto del dramaturgo José Ruiz Mercado.

El término “Gachó” fue y es, usado para designar al torerillo “Chulo” romántico de aquellos tiempos de la golfería andante y la torería trashumante, asimismo términos como “Gachí” que significa mujer, “La buñi” la prostituta ahora sexoservidora y “el buño”, ahora el gay. Términos usados en la jerga o caló gitanos. Como “Faca” que significa daga en portugués o, “la geró” el rostro. Y, “mi menda”. Yo.

La obra se representó, en el teatro experimental de Jalisco, construido expreso para la actividad teatral.

Le he comentado, que en donde ahora vivo, en la pura esquina de República y Juan Díaz Covarrubias, vivió por años, Raulito Banda, legendario varilarguero, quien entre otras cosas, editó y publicó, la novela Lorenzo Rafael, la misma que fue adaptada para ser llevada a las tablas, aunque desconozco, quienes fueros los actores y su director escénico.

Por cierto de aquellos años en que todavía Guadalajara, padecía ese romanticismo preciosista matizado por la copla de Antonio Molina, de Juanito Valderrama, de los Churumbeles de España y Sarita Montiel, destaco dos cosas. La primera, el encargo que me hiciera mi desaparecido vecino, el fotógrafo Roberto Zamora, en uno de mis relativamente recientes viajes a España. Un mantón de Manila para su querida madre, dándome dos billetes de diez pesetas cada uno, lo que no me sirvió, ni para pagar una taza de café.

Le hice saber que aquella época de la pandereta, ya había quedado muy lejana y la España moderna, estaba o está ajena a aquellos bellos tiempos idos.

La plaza de toros del barrio de San Juan de Dios, tenía en sus pasillos interiores, patios andaluces en donde vivieron por años, los Barrón, [guarda plaza y banderilleros] se respiraba, justamente ese ambiente de cartel sevillano en donde las macetas con claveles adornaban los balcones de las casas de ellos.

Juan Medina “El artista” maletilla en su tiempo y pintor taurino posteriormente, casó con una de las Barrón, a quienes se le veía sentadas afuera de su aposento, bordando algún capotillo y entonando alguna canción.

De aquellos tiempos idos, el cronista, dibujante y bohemio Pepe Moreno, narra en su libro Arte y Tauromaquia. Los Toreros y Yo. UNED. [Guadalajara 1993]. El asesinato que cometió el novillero apodado “El Tostón” al ganadero Miguel Franco al salir de misa del templo de Analco a causa de unos novillos, que el maletilla, había pagado y el ranchero se negó a entregar.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.