Ahora sí estamos cerca de que termine la actividad del PGA Tour y con ello definir los espacios para la próxima temporada. Oficialmente se jugaron las finales de la FedEx Cup en Agosto, el FedEx St. Jude y el BMW Championship con bolsa de 20 millones de dólares cada uno y la final con el Tour Championship, donde se repartió una bolsa récord de 40 millones entre los 30 finalistas.
De ahí en adelante se juega el Fall Series, una serie de ocho torneos que incluye al Vidanta World Mexico Open en Vallarta y al World Wide Technology Championship en Los Cabos, que está cumpliendo 20 años de existencia y que por primera ocasión estos dos eventos se juegan en semanas consecutivas, lo cual me parece que es de mucho beneficio, sobre todo, en la calidad de jugadores.
Por lo regular, estos torneos no cuentan con los mejores jugadores del PGA Tour y da oportunidad a que los que están más abajo en la tabla del ranking puedan mejorar su estatus de cara a la próxima temporada. Se juegan de septiembre a noviembre y se disputan bolsas de entre seis y ocho millones de dólares, dan puntos para la FedEx Cup y cualquier ganador tiene una extensión de dos años en el Tour.
Esta semana llegan a Bermuda al Butterfield Bermuda Championship después de haber jugado hace dos semanas en Japón. En 2023 marcó el regreso al triunfo del colombiano Camilo Villegas; en 2024 fue la primera victoria del de Puerto Rico, Rafa Campos, y el campeón defensor es Adam Schenk.
Pero aún más importante es que con los nuevos cambios a los estatutos del PGA Tour, únicamente los mejores 100 retienen su tarjeta, por lo cual para muchos está en juego su trabajo para el próximo año. Obviamente lo que pasa con LIV, los cambios en el DP World y la alianza con la Gira de Asia hace que cada vez sea más complicado llegar al PGA Tour. Nosotros tendremos a dos mexicanos la próxima temporada con Emilio González y Álvaro Ortiz, quienes serán parte de uno de los años más competidos en el Tour.