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Viernes , 19.04.2019 / 21:25 Hoy

Prácticas Indecibles

La oscuridad

Rafael Pérez Gay

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Estoy sentado en el mullido sillón del amplísimo estudio, según dice un amigo, leyendo la biografía de Cortés escrita por Juan Miralles. La publicó Tusquets. Observo que se ha caído el muro que separa los predios de mi casa y la de mis vecinos. Por esta razón, desde la ventana puedo ver la fiesta que han organizado para festejar a su abuelita.

Cantan a coro canciones de Alejandro Fernández. Están borrachos. No puedo seguir la lectura porque mentalmente repito un estribillo de “Me dediqué a perderte”. Decido pedirles que le bajen el volumen a la música. Ensayo frases:

—¡Bájenle a su escándalo!

No sirve. Busco otra oración más perentoria y menos amable:

—Ya me tienen hasta el copete. Bájenle inmediatamente a la música.

Me asomo a la ventana y antes de pronunciar la frase observo que algunos de los invitados lloran. La abuelita ha muerto de un paro cardíaco mientras cantaba “Me dediqué a perderte”.

La sientan en una silla y se van. Les digo:

—Oigan: no dejen el cadáver de la abuelita en mi patio. Llévensela.

Nadie me hace caso. Se burlan de mí. Uno de ellos dice:

—¿Qué le dijisteS?

—Nada, no le dije nada —le responde otro mientras le da un trago a su botella de tequila.

Pienso: ahora tengo silencio, pero qué voy a hacer con la abuelita muerta. Los invitados de la fiesta se desvanecen, intento retenerlos, les grito:

—Por favor: llévense a la vieja.

Despierto. Me paro de la cama, camino en penumbras, me asomo a la ventana. El muro está en su lugar y no hay muertos en el patio, pero la alarma de un coche nos ha despertado.

Me viene a la cabeza un recuerdo literario: Macbeth ha asesinado al sueño, no dormirás más. La alarma del coche del vecino se activa cuando le da la gana, como si el automóvil tuviera vida propia, solo una vez ha guardado silencio, cuando le robaron el estéreo. Frases hirientes, reproches y otra vez el sueño. Recuerdo a la abuelita muerta en el patio.

Quizá soy un surrealista que trabaja mientras duerme. Gran cosa trabajar mientras alguien duerme.

Tengo sueño.

rafael.perezgay@milenio.com

@RPerezGay

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