• Regístrate
Estás leyendo: Conspiración facciosa
Comparte esta noticia
Jueves , 25.04.2019 / 01:14 Hoy

Nada personal

Conspiración facciosa

Pablo Ruiz Meza

Publicidad
Publicidad

A casi una semana de campañas electorales extraordinarias, pareciera que cayeron en un bache, de esos que abundan en Puebla.

El camino para llegar a la jornada comicial del 2 de junio no está bien pavimentado para poder presumir de una elección ejemplar, por decirlo con metáfora.

Casualmente, a falta de una competencia real, pareja, es del partido Morena de donde provienen los ataques con la etiqueta de “guerra sucia”.

Hay un empecinamiento desde las filas morenistas de desmontar la campaña del candidato a gobernador, al grado de que el propio Luis Miguel Barbosa anunciara que interpondrá una demanda por daño moral contra uno de sus correligionarios, el senador suplente Alejandro Rojas Durán.

Lo grave de este episodio intermorenista es que los detractores del candidato de Morena se acercan mucho a una estrategia conspirativa para reventar la campaña y al abanderado.

Y no necesariamente todo se reduce a una presunta campaña negra, por el contrario, se trata de recursos jurídicos de abierta confrontación para intentar descarrilar la candidatura de Barbosa, al recurrir a un segundo recurso de impugnación ante el tribunal electoral federal.

Parecía que quedaba superada la intriga política en la contienda electoral poblana, pero justamente es desde Morena donde pretenden socavar la candidatura con acciones facciosas concertadas por el senador con licencia Alejandro Armenta Mier.

No ha pasado ni una semana de campaña electoral y la atención se centra en la conspiración contra el candidato de Morena, como se ha revelado en la audio grabación de lo dicho por Armenta y la “panista” Violeta Lagunes.

Pero hay más, la intención de ensuciar la contienda electoral llega a niveles de mucha preocupación para la estabilidad social y política, al conocerse los presuntos nexos de Armenta con un peligroso grupo delincuencial.

Y voltea uno para ver a los de al lado, y simplemente Enrique Cárdenas es un abanderado invisible, sin base social ni estructura partidista, con una campaña de cubículo de academia.

El priista Alberto Jiménez tiene una campaña desangelada, y no le va vestir un chaleco color azul en eventos proselitistas, cuando debería portar uno de color rojo.

pablo.ruiz@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.