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Lunes , 18.03.2019 / 14:32 Hoy

Vademecum

Yo soy 17.

Óscar Hernández G.

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El movimiento médico "Yo Soy 17" surgió a partir de que un juez decidió enviar a la cárcel a 16 médicos, por supuesta mala praxis en la atención de un paciente. Los hechos ocurrieron en Jalisco. La protesta de los galenos no se hizo esperar; la queja de los de bata blanca tiene que ver con el trato justo, discreto y legal de la actuación médica.

Es común saber de casos de mala práctica médica a través de los periódicos, televisión o redes sociales; el problema está en que, a pesar de no estar definida la culpabilidad del médico, el daño profesional y moral ya está hecho. El nombre del médico ya se propagó por todos lados, dónde trabaja, domicilio, etcétera, etcétera. Y para colmo, los médicos son aprehendidos y exhibidos como si fueran criminales o sicarios.

En la mayoría de los casos, la responsabilidad médica no requiere remediar el daño con cárcel; asumiendo en primer lugar que normalmente ningún médico ofrece atención y tratamiento médico o quirúrgico con la intención de dañar al enfermo. Podrá existir negligencia u omisión, pero no la intención de perjudicar.

A este movimiento se le han sumado otras demandas, como la reforma sanitaria. Lo que piden es clarificar y transparentar las metas y objetivos de las demandas; como se ha visto en las reformas energéticas y educativas; se hacen cambios estructurales en el sistema, pero también incluyen cambios en el contrato laboral de los trabajadores.

En fin, aún no está claro en qué consiste la reforma sanitaria. “Salud para todos”. ¿Hasta dónde?, ¿Intervienen los hospitales privados y farmacéuticas? ¿Cómo se invertirá el dinero público en lo privado?. Es difícil echarse este “trompo al uña” así, ahora como están las cosas en el país.


vademecum_64@yahoo.com

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