• Regístrate
Estás leyendo: La autonomía se conquista
Comparte esta noticia
Sábado , 20.04.2019 / 12:06 Hoy

Columna de Miguel Bazdresch Parada

La autonomía se conquista

Miguel Bazdresch Parada

Publicidad
Publicidad

A parece con cada vez más fuerza una tendencia en los gobiernos. No es nueva. Los estudiosos, observadores y analistas la habían descartado del conjunto de las opciones aceptables de gestión gubernamental. Hasta ahora se le consideraba altamente improbable en una democracia, aunque puede considerarse democrática a simple vista. Si se revisa con detenimiento no lo es. Está envenenada de autoritarismo.

Gestionar es el conjunto de actividades con las cuales se puede hacer realidad una idea, un pensamiento, un deseo. Usted desea ir de vacaciones y con facilidad piensa, y hasta sueña, en las características y situaciones de tales vacaciones: Lugar, lugares. Hotel, viaje, compañía, diversiones y más. Luego viene el esfuerzo de convertir el sueño en realidad. Es decir, tiene que gestionar, hacer todas las actividades previas a la realidad. A esa hora con frecuencia se enfrenta a realidades no pensadas y se recorta el sueño. A veces queda irreconocible.

En el ejercicio del poder político gubernamental, el poderoso tiene ideas y sueños sobre qué y cómo aprovechar su posición para hacer realidad objetivos, ideas e imaginarios. Luego, si asume el gobierno se enfrenta al problema de operar, así se dice, para llevar a la realidad el sueño, las ideas. Desde luego la gestión enfrenta lo ya establecido para tal gestión: Instituciones, otros poderes, leyes y normas. Es decir, límites a su poder y por tanto límites a su sueño. Entonces, aparece una clase de gestión especial: Con cuáles acciones y decisiones puedo ensanchar mi poder y limitar a quienes limitan mi poder. Ahí el veneno: Se trata, no de aceptar y gobernar con los límites existentes, sino hacer crecer la autoridad de un poderoso frente a la autoridad de lo que o de quien lo limita. A ese intento, y a lo que logra, se le llama autoritarismo.

A Trump el Congreso no le da dinero para “su” muro y declara “emergencia nacional” para usar dinero como él quiere. A Maduro lo cuestiona la mitad de “su” pueblo, y organiza una farsa electoral que lo “reelige”. El Senado mexicano no acepta las ternas sugeridas por el presidente, y él espera y nombra a los rechazados. Todo legal. Todo autoritario. Todo… ¿Democrático?

Ejercer el poder nunca ha sido fácil. La gestión del gobierno es la clave. Legalidad y legitimidad no bastan. Se requiere autonomía. Ésta se conquista con gestión democrática.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.