Hace algunas semanas, acudí al Centro Comercial Paseo San Francisco para realizar un trámite personal, y pude corroborar que sigue igual, o peor, que hace años, cuando mi amigo Andrés Lobato me invitó a comer a un lugar de espadas brasileñas.
Hay unos cuantos locales funcionando, y por lo mismo, la circulación de clientes potenciales es escasa, a no ser que vayan a renovar el pasaporte, o a pedir cita en Afore Invercap que están en el mismo piso.
La verdad es una pena que un inmueble ubicado en un lugar tan privilegiado, esté deprimido porque hasta hace poco ningún empresario se había interesado en darle vida a un espacio que desde hace al menos una década sigue suspendido en el tiempo.
El mes de agosto, MILENIO publicó que el gobierno estatal había dado su aval al anuncio de inversión que el magnate Carlos Slim pactó con Banca Mifel para la compra del Centro Comercial Paseo San Francisco, ubicado en el corazón del Centro Histórico.
En aquella ocasión Víctor Gabriel Chedraui, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo (Sedetra), confirmó que el empresario mexicano estaba interesado en adquirir una parte del inmueble fundado en 2006 a través de una de sus firmas más importantes: Grupo Carso.
El próximo jueves habrá un evento en el Patio del Palacio municipal, donde el alcalde Pepe Chedraui recibirá al magnate Carlos Slim, para presentar los pormenores del proyecto de inversión.
Más allá de la relación familiar que existe entre ambos (la nieta de Slim está casada con el hijo de Pepe), es una muestra del interés del grupo Carso de aprovechar la oportunidad de negocio en la capital del estado, y por donde quiera que se vea eso es muy positivo.
La llegada de Slim es una señal de confianza, por supuesto en las autoridades estatales y municipales, pero eso también debe mandar señales a otros inversionistas nacionales y también del extranjero.
Lo que esta ciudad necesita es la llegada de más capitales, porque eso genera una derrama económica importante, además de empleos formales que traen mayores ingresos y por consecuencia bienestar a los poblanos.
Sin duda es una palomita para Pepe.