• Regístrate
Estás leyendo: Mauricio: que la sociedad se lo demande
Comparte esta noticia
Martes , 19.02.2019 / 05:51 Hoy

En pocas palabras…

Mauricio: que la sociedad se lo demande

Miguel Ángel Vargas

Publicidad
Publicidad

En política como en la vida misma, la historia ubica a cada quién en su justa dimensión. Los buenos gobernantes serán recordados por las acciones en favor de la comunidad, pero también aquellos que, abusando del cargo, hacen mal uso del poder que la ciudadanía les otorga.

Es el caso de Mauricio Fernández Garza, alcalde saliente de San Pedro Garza García, miembro de una de las más honorables familias, que a su paso por la función pública dejó un amargo sabor de boca a los sampetrinos.

El recuento de los tres años tiene, sin duda, un balance negativo, y por ello aplica recordar aquella frase donde se comprometió a respetar las leyes so pena de que la sociedad se lo demandara.

Mauricio sale de la administración con serias sospechas de corrupción en el área de Obras Públicas, donde contó además con la complicidad de los regidores que avalaron cada una de sus locuras.

También será recordado como quien despojó a cientos de jóvenes deportistas de sus instalaciones, las cuales utilizaban desde hacía muchos años para entrenar. No para delinquir, ni mucho menos para dañar la sociedad.

Para cumplir sus caprichos de niño rico e insensible, pidió apoyo al Cabildo para malbaratar terrenos de 500 dólares el metro cuadrado a casi la mitad de su precio, sin pensar en el daño patrimonial al municipio.

Se aferró a instalar el Museo de la Leona en terrenos con vocación industrial, y que pertenecían a Grupo Alfa, es decir, a su familia, a cambio de autorizar el cambio de uso de suelo.

Por si fuera poco, propuso la creación del Patronato de Museos, el cual contempla la utilización de recursos públicos para cuidar sus obras de arte. Eso en cualquier parte mundo es un abuso, ya que están desviando dinero del pueblo a un proyecto de particulares.

Presume tener la espada de Hernán Cortés y otras “antiguedades”, que en Toledo, España, cuesta entre 30 y 40 euros. Ojalá que el nuevo alcalde Miguel Treviño investigue a fondo, porque es un reclamo de un amplio sector de los sampetrinos.

miguelangel.vargas@milenio.com



Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.