A mi generación le tocó la suerte o la desdicha, según el cristal con que lo miren, de no pertenecer a la era digital, así que las tareas y exámenes eran a mano, con letra de molde y por supuesto sin consultar el celular o las tabletas.
Como solamente existían los medios análogos, tampoco teníamos la tentación que hoy en día padecen los jóvenes, y que muchas veces se convierte en una verdadera distracción que afecta su rendimiento escolar.
Sin embargo, el hecho que no me haya tocado en mis tiempos, tampoco quiere decir que estoy en contra del ecosistema digital que para muchos de mi edad (62 años a punto de cumplir), es la causa de muchos males de nuestra sociedad actual.
Por esa razón, me parece sana la propuesta de someter a discusión la aprobación de los dispositivos móviles en los planteles escolares del estado, a fin de que los estudiantes puedan utilizarlo en sus trabajos cotidianos.
La nota dice que Puebla se convertirá en la entidad número 17 de México en aprobar el uso de celulares y tabletas electrónicas, como recurso adicional para la enseñanza del conocimiento en las escuelas, aunque se aplicarán regulaciones para un manejo adecuado.
Creo han dado en el punto medular, y con el cual estoy de acuerdo. Se deben aprovechar las nuevas tecnologías, siempre y cuando el maestro, que es la figura de autoridad, lo determine y sobre todo establezca reglas claras.
Don Manuel Viveros Narciso, titular de la Secretaría de Educación (SEP) estatal, reveló que la medida se implementará en las próximas semanas para atender la convocatoria de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que en agosto pasado anunció la regulación de plataformas digitales y redes sociales en niñas, niños y adolescentes.
Como maestro que fui en alguna etapa de mi vida, tuve la oportunidad de aprovechar recursos como el internet y los celulares. Estoy convencido que son positivos, cuando se emplean de manera adecuada potencializan la capacidad de aprendizaje de los estudiantes.