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La economía del túnel

Seguimos en espera de las propuestas de solución

Maximiliano Gracia Hernández

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Nuevamente los candidatos durante el segundo debate nos quedaron a deber. Fue un jaloneo de dimes y diretes más que la presentación de propuestas novedosas, innovadoras y sensibles a las causas sociales más acuciantes.

Los candidatos empezaron el debate con algunos argumentos cuyo contenido parecía mostrar su interés por ofrecer buenas ideas, sin embargo, poco a poco el debate se fue haciendo más ríspido, hasta un momento en el cual López Obrador se salió de sus casillas y llamó a Anaya: Riqui Riquin Canallin, demagogo, canallita, corrupto, mentiroso, farsante y engaña tontos, por su parte Anaya llamó a Obrador: autoritario, farsante y mentiroso.

Los ciudadanos esperábamos más de los cuatro candidatos porque el tema de las relaciones de México con el exterior da para mucha reflexión y propuesta. Temas como el Tratado de Libre Comercio con América del Norte; la migración hacia Estados Unidos; el tráfico de armas; el tráfico de drogas; los abusos hacia nuestros paisanos; La relaciones con América Latina; las oportunidades para México que le ofrecen otros tratados comerciales firmados con cerca de 43 países a lo largo y ancho del mundo; los vínculos diplomáticos de México con los organismos internacionales, y algo aún más delicado, los candidatos no pudieron señalar lo que harían en el caso que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá no se concrete, reto que será su principal preocupación al tomar las riendas del país.

Los temas que se deberían haber tocado no se consideraron en el debate, por ello reiteró que en esta segunda sesión de los debates presidenciales, los candidatos nos quedaron a deber, y no porque no conozcan de los temas, sino porque los candidatos, particularmente Andrés Manuel López Obrador y Anaya se dedicaron a descalificar uno al otro.

Hoy no queremos seguir escuchando afrentas, necesitamos propuestas, porque como dice Andrés Manuel, cambiemos abrazos por armas, pero yo le digo Obrador, cambiemos descalificaciones por propuestas, porque en poco tiempo, y si las encuestas no mienten, será el próximo presidente de la República.

Las propuestas del debate fueron realmente insignificantes, porque en dos horas que duró el debate, quizá solamente durante 15 minutos se lograron presentar propuestas concretas.

Dentro de las propuestas planteadas destacó la de José Antonio Meade, quien argumentó que frente a una posible cancelación del Tratado con Estados Unidos, se tendría que profundizar más en el Acuerdo Transpacífico, con lo cual coincido.

Un tema de interés nacional fue el incremento a los salarios mínimos, necesidad insoslayable, desafortunadamente las propuestas fueron poco claras, algunos de los candidatos propusieron que se hicieran por decreto, otros candidatos señalaron que fuera por acuerdos, otros propusieron incrementar los salarios con base en las decisiones del mercado, pero finalmente ninguno de ellos propuso algo real y concreto, porque la necesidad de México ya no puede esperar.

En el tema del tráfico de armas algunos propusieron de manera muy somera utilizar mayores tecnologías en las fronteras, otros capacitar mejor a los policías y, en el caso de López Obrador combatir la corrupción; sin embargo, el problema va más a fondo de lo señalado por todos los candidatos.

En el combate al narcotráfico se presentaron algunas ideas con poco sustento, por ejemplo, Andrés Manuel propuso fortalecer el campo para evitar la siembra de amapola en la Sierra de Guerrero; en el caso del bronco, pretende apoyar a los jóvenes y para él, el tema de la violencia no es un problema de pobreza. Para José Antonio Meade, al igual que el Bronco, planteó que el narcotráfico no es resultado de la pobreza; por su parte Anaya consideró que el tema de la legalización de las drogas se deberá discutir y debatir por el conjunto de la sociedad.

Candil de la calle y oscuridad de la casa, así somos los mexicanos, quienes no hemos sabido tratar con respeto a los migrantes centroamericanos, en ese sentido Anaya y el Bronco señalaron la necesidad de acordar con los vecinos del sur posibles apoyos para sus migrantes que cruzan por territorio mexicano, además, dichos migrantes que huyen de la guerra y de la delincuencia en busca de mejores oportunidades, deben ser recibidos en México con los brazos abiertos; por su parte Andrés Manuel argumentó que los problemas de Centroamérica y la migración es resultado de la desigualdad económica, por ende, propone generar un acuerdo denominado Alianza para el Progreso en el cual se incluyan a los países de Centroamérica. Para José Antonio Meade el tema de los migrantes debe ser prioritario, particularmente para los niños, quienes deben de recibir alimentación y salud durante su paso por territorio mexicano.

Este segundo debate nos quedó a deber, en lo particular esperaba un par de descalificaciones, pero también propuestas concretas de solución, lo cual no se logró concretar. Nos queda la última oportunidad en el tercer debate, esperemos que los candidatos realmente reflexionen y sepan que si se les observa a través de los medios de comunicación es porque esperamos propuestas y no, la crítica destructiva entre cada uno de ellos.

graciamaximiliano@hotmail.com

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