Hay un fenómeno político que los medios de Jalisco han registrado con claridad, que los hechos confirman semana a semana: Morena crece en Zapopan, y lo hace con raíces profundas.
Hace apenas unos días, nuestro partido instaló su Consejo Municipal en el municipio. No fue un acto protocolario ni una foto para las redes. Fue el resultado de un proceso democrático real: asambleas celebradas en cada una de las secciones electorales de la otrora fortaleza del PAN y del MC, donde la militancia eligió a sus representantes de manera directa. Algo sin precedentes en la historia política de Zapopan.
¿Por qué crece Morena aquí? La respuesta está en la vida cotidiana de las familias zapopanas. El gobierno federal ha invertido más de 6,000 millones de pesos en programas sociales, obras públicas e infraestructura vial y educativa solo en este municipio durante el último año. Esos recursos no llegaron a través de intermediarios ni clientelismos: llegaron directamente a quienes más los necesitan. Y la gente lo sabe, lo agradece y lo defiende.
El segundo informe de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, el pasado 31 de mayo, fue otra señal contundente. En la Plaza Juárez de Guadalajara, cerca de 40,000 jaliscienses se congregaron para escucharla. No fueron acarreados ni contratados: vinieron de la zona metropolitana, del interior del estado, de colonias de Zapopan que durante décadas se sintieron ignoradas por los gobiernos locales. Ese respaldo masivo refleja un movimiento con identidad, con proyecto y con amor genuino por México.
A ello se suma un dato económico que no puede soslayarse: el salario mínimo creció 154% en referencia al 2018, y solo de 2025 a 2026 aumentó un 13%. Para las trabajadoras y los trabajadores de Zapopan, eso es transformación tangible, no discurso.
Hoy, aproximadamente 400,000 zapopanos viven en condiciones de pobreza o pobreza extrema. Esas personas no son estadísticas: son vecinas y vecinos que quieren ser parte del cambio, que merecen un gobierno que los vea. Morena los está viendo.
La desesperación que hoy exhiben las otras fuerzas políticas ante este crecimiento no es coincidencia: es el síntoma más claro de que la marea guinda llegó a Zapopan para quedarse.