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Martes , 23.04.2019 / 00:43 Hoy

Yoga

Yogoda: energía ilimitada a voluntad

Marién Estrada

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Paramhansa Yogananda, el primer maestro de yoga de la India que se instaló en Estados Unidos, introdujo un sistema para ampliar la capacidad de manifestar mejor salud, prosperidad y poder espiritual a través de la recarga de energía cósmica. Llamó a esta técnica Yogoda, que significa “yoga o unión con Dios”.

En su autobiografía, Yogananda explica que el cuerpo es como una batería eléctrica:

“El hombre puede valerse de la voluntad para renovar sus tejidos corporales sin aparatos o ejercicios mecánicos onerosos. La fuerza vital, centrada en el bulbo raquídeo del cerebro, puede recargarse consciente e instantáneamente del suministro ilimitado de energía cósmica. Cuanto mayor sea la voluntad, mayor será el flujo de energía”.

Tres ejercicios básicos de energetización de yogoda

El primer ejercicio sirve para una recarga general de energía. Se inicia de pie, separando los pies al ancho de los hombros. Los brazos cuelgan relajados a los lados del cuerpo.

Empezamos practicando la respiración doble, es decir, inhalando a través de la nariz, con una inhalación corta y una inhalación larga, y exhalando con fuerza a través de la boca, con una exhalación corta y una larga. En la fase corta, juntamos las piernas y acercamos los brazos a los lados del cuerpo, apoyándolos.

Visualizamos que el Prana ingresa a nuestro cuerpo por el entrecejo, la coronilla o la base del cráneo. En la fase larga de la inhalación tensamos toda la musculatura del cuerpo, apretando pierna contra pierna, los brazos contra el cuerpo y creando una contracción total de nuestros músculos.

Exhalamos en las dos fases. Al mismo tiempo, visualizamos que estamos expulsando la energía negativa de todo el cuerpo. En la fase corta, volvemos a la postura de inicio con los pies separados y en la fase larga, relajamos toda la musculatura.

El segundo ejercicio inicia con los brazos abiertos y el pecho expandido. En la fase corta de la inhalación, acercamos los brazos hasta que se tocan las manos, al mismo tiempo flexionamos ligeramente las rodillas. En la fase larga, presionamos intensamente una mano contra la otra, generando una fuerte contracción muscular de los brazos y el pecho. De manera sincronizada, extendemos y tensamos la musculatura total de las piernas y glúteos. En la exhalación, repetimos los dos pasos, esta vez relajando.

El tercer ejercicio inicia con los brazos extendidos hacia adelante, a la altura de los hombros. En la fase corta de la inhalación, flexionamos los brazos hasta que las manos toquen los hombros. En la fase larga, tensamos la musculatura de brazos y piernas. En la fase corta de la exhalación, relajamos la tensión. En la fase larga, volvemos a la postura de inicio.

En los tres casos repetimos el ejercicio de 8 a 12 veces, visualizando el ingreso del Prana con la inhalación y la expulsión de la energía negativa con la exhalación.

(Con información de yogabioenergetico.blogspot.com y spiritofchange.org)


marien@caminoamarillo.net

@marien_camino7

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