La pretendida aprobación de la iniciativa llamada Plan B enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum a la Cámara de Senadores, que contempla los recortes presupuestales al INE y a los 32 congresos estatales, podrían afectar las elecciones federales del año 2027.
Si bien es cierto que en apariencia se gastan muchos cientos de millones de pesos en la organización y realización de las elecciones locales federales, se ha podido corroborar con hechos que solo con personal capacitado para ello la experiencia dejada de constancia en cada evento, corrobora los resultados alcanzados hasta la fecha.
Para nadie es desconocido que luego de su fundación del otrora IFE en 1990 por el gobierno Federal y después, “ciudadanizado” en 1996, se ha buscado un INE acorde a los tiempos de equidad electoral que hoy enfrentamos.
Para nadie es un secreto que los cientos y miles de millones que sean erogado a través de los institutos electorales de todo el país, han servido para que cada una de las jornadas comiciales sea equitativa y lejos de toda trampa o duda legal.
Tras su fallido intento para que fuera aprobada la iniciativa que envió la presidenta de México a la Cámara de Diputados y que no le resultó favorable y sí en cambio, un golpe propinado al orgullo de la mandataria, ya que nunca consideró que los afiliados a su partido Morena, PT y Verde, votaran en contra de su propuesta.
La nueva iniciativa de Sheinbaum al Senado de la República, buscará en primera instancia, no su aprobación en las mesas designadas, sino en el pleno de esa Cámara para que llegue ya con fundamentos legales, aprobados y sea ratificada en el Palacio de San Lázaro.
La propuesta lleva implícito el recorte económico a los congresos de los estados, con el fin de que no sigan derrochándose cientos de millones como se registran en la actualidad.
Después de que se apruebe, los gobernadores estarán más expectantes será en los municipios donde existen cientos en cada uno de las 32 entidades federativas, porque los recortes podrían afectar la buena marcha que hasta hoy se llevan a cabo en la mayoría de los más de 2,400 municipios de la república
Si bien es cierto hay entidades del país que gastan muchos millones en los congresos de cada estado, hay otros que son cuidadosos con el gasto público para que los líderes de cada congreso dejen muy clara su posición en cuanto al gasto corriente.
Ese será el meollo del asunto, con el fin de qué se salvaguarden los gastos públicos que corresponden a cada congreso y municipios de la República mexicana.
Hoy de nueva cuenta la moneda está en el aire. Y si la aprobación en la Cámara de Senadores le corresponde de manera favorable a la presidenta de México, otro será el horizonte que disfrute la mandataria, ya que su objetivo primordial es refrendar la mayoría calificada de Morena en ambas cámaras.